El libro de Robert Townsend Up the organization, traducido al español como Más arriba en la organización, continúa prácticamente vigente en todos sus epígrafes, a pesar de estar a punto de cumplir cuarenta años.
Up the organization fue un gran éxito en los años setenta. En él, Robert Townsend, que fue vicepresidente de American Express y presidente de Avis, echa por tierra muchos mitos de la dirección y la excesiva seriedad de los directivos.
En un tono irónico, critica los organigramas y la excesiva burocratización de las empresas, señalando que se ha seguido un modelo de organización como el de “la Iglesia Católica y las legiones del César”. Y añade: “El tipo medio de católico practicante, soldado y obrero no tenía formación y dependía de las órdenes de sus superiores. Y la autoridad tenía un peso considerable porque la desobediencia traía consigo la pena de muerte o su equivalente”.
Cuestiones que en la sociedad del conocimiento de hoy en día han perdido parte de su sentido; la organización tayloriana del trabajo, con su método científico, su división del trabajo y sus estudios de tiempos y movimientos han sido superadas ya hace bastante tiempo, aunque aún quedan aspectos o personas que los tienen muy presentes.
Robert Townsend también es contrario a contratar “MBA´s de Harvard”, los cuales son, en su opinión, demasiado elitistas y poco humildes y respetuosos con sus subordinados.
En la segunda parte del libro, Townsend propone un decálogo de características que debería tener un directivo para ser líder: ha de estar disponible para los demás, ser objetivo, humilde, interesarse por sus empleados, ser honrado, fuerte, efectivo, decidido, paciente y “festivo”.
En su opinión, el líder debe ser un apoyo para sus colaboradores, respetarles y ser justo con ellos, tener un conocimiento profundo de la empresa y buen juicio, y ser trabajador, laborioso.
¿Algo más? Sí, también considera que no deben tener privilegios innecesarios, como “plazas de aparcamiento reservadas”, “papel de calidad superior” o “hilo musical”.
Si tiene todas estas cualidades y cumple todos esos requisitos, no sería un mal líder, ¿no?
En definitiva, un libro que a pesar de su “edad”, es plenamente aprovechable.


