Siguen los datos negativos. Las compras con tarjeta de crédito bajan por primera vez desde que se utiliza este medio de pago en España, hace más de 50 años.
El dato se une al gran incremento del ahorro conocido la semana pasada (hasta casi el 24% de la renta). Según los datos del Banco de España, los pagos realizados con tarjeta descendieron más de un 2% en el último trimestre del 2008 respecto a los datos del año anterior (tanto en número de operaciones como en importe).
El dato del descenso en el uso de las tarjetas se une además a la espectacular caída de un 37% en los préstamos al consumo, pero ni siquiera la sustitución de estos préstamos por el uso de la tarjeta ha evitado la reducción de las compras con el dinero de plástico.
Según fuentes del Banco Sabadell, el gran punto de inflexión se produjo en noviembre, con una caída del 12% respecto al mismo mes del año anterior (hay que tener en cuenta que noviembre ya suele ser un mes de menor consumo, ya que la gente ahorra para los gastos navideños).
También se produce, en concordancia con el aumento del ahorro y la prudencia que se ha generalizado, un aumento de las compras con las tarjetas de débito (es decir, al contado), y un menor uso de las tarjetas de crédito (pago a principios del mes siguiente o a plazos, con intereses).
El descenso en el último trimestre de 2008 contrasta con el conjunto del año, ya que en el total de los doce meses las compras con tarjeta sí aumentaron algo más de un 5% respecto al año anterior. No obstante, este incremento también es notablemente inferior al que se venía produciendo en años anteriores, siempre superior al 10%, y normalmente rondando el 15% anual.
Estos datos no hacen más que confirmar que la situación de la economía es mala, y que las expectativas de los consumidores a corto plazo tampoco son nada halagüeñas.
Y mientras tanto, para compensar un poco esta bajada de volumen, las entidades financieras han elevado en lo que va de año un 3,6% lo que cobran por las tarjetas de débito, y un 1,6% lo que cobran por las de crédito. Curioso, ¿no?


