El precio justo PDF Imprimir
escrito por Pablo Rodríguez   
viernes, 31 de julio de 2009

Voy con un tema algo polémico, aunque últimamente se hable un poco menos de ello a causa de la situación casi deflacionaria que vivimos. ¿Están inflados los precios de los alimentos?

 

Periódicamente, los medios de información nos recuerdan lo abusivos que parecen los precios de algunos alimentos en relación a lo que se paga a los productores de los mismos, y según cuáles, las cifras que presentan parecen muy significativas, ya que hay productos en los que al agricultor se le pagan unos céntimos por kilo, y en las fruterías y supermercados superan ampliamente el euro, con márgenes del 300%, o del 1000%, cifras en cualquier caso llamativas.

 

Además, se suele hacer hincapié en que existen por el camino varios intermediarios, que son los que encarecen el producto y los que se quedan con el dinero, o por lo menos es lo que se piensa habitualmente. Cooperativas, transportistas, mercados mayoristas, y  empresas transformadoras no hacen sino encarecer esos productos; por ejemplo, en el caso de la leche, pasando de los treinta céntimos que se paga al productor a los más de ochenta a los que se vende al público.

 

Pero olvidándonos de posibles competencias desleales, como sucede en este último sector, también es cuestión de hacer números, ya que no es tampoco el enriquecimiento sin más de los intermediarios que nos quieren presentar, así que trataré de ver con un sencillo ejemplo el otro punto de vista.

 

Imaginemos un pequeño productor de tomates. En su finca de 4.000 metros cuadrados, con sus invernaderos correspondientes, produce unos 48.000 kilogramos al año, es decir, una media de 4.000 kilos al mes, y los vende a 30 céntimos el kilo, es decir, obtiene unos 1.200 euros al mes.

 

Tomates

 

Como los tomates se están vendiendo en la tienda a 1,30 euros el kilo, nuestro amigo considera que él está perdiendo una buena oportunidad de ganar más dinero, así que decide montar una tienda por su cuenta: El rey del tomate.

 

Para simplificar, no tendré en cuenta los  impuestos ni similares, simplemente haré un cálculo estimativo de sus costes, agrupándolos por grandes partidas, ya que no busco exactitud ni elaborar un Plan de Negocio, sino ver la otra cara de la moneda.

 

El Rey se encuentra con que debe añadir unos costes fijos de 600 euros por el alquiler de la tienda, 300 por el crédito personal que ha pedido para su negocio, 1.500 euros por la persona que tiene contratada, y otros 200 euros en suministros varios: agua, luz, teléfono…

 

Además, en el transporte y el empaquetado de la mercancía gasta otros diez céntimos por kilo, es decir, 400 euros al mes (la furgoneta ya la tenía).

 

El primer mes nuestro emprendedor ha sido un éxito, ha conseguido vender sus 4.000 kilogramos, con lo cual ha obtenido: 4000x1,30 = 5.200 euros.  Descontando sus gastos (600+300+1500+200+400) = 3.000 euros, ha obtenido 2.200 euros de beneficio, contra los 1.200 que ganaba antes. ¡Bien! Está contento.

 

El segundo mes sólo vende 3.000 kilos, con lo cual obtiene: 3000*1,3 = 3.900 euros.

 

Sus gastos son igualmente de 3.000 euros, y el resto de los tomates se le han estropeado, porque no los ha vendido a tiempo. Sólo ha obtenido 900 euros. Ya no parece un negocio tan lucrativo…

 

Hace unos meses vi en el telediario que unos agricultores habían tomado una iniciativa de este tipo, montando una tienda en la que vendían directamente sus productos, a precios más competitivos que los habituales.

 

Es posible ganar más dinero si uno asume las diversas funciones que realizan estos intermediarios, pero también es cierto que hay que echar números, no es oro todo lo que reluce y que, como dice una máxima de la economía, riesgo y beneficio suelen ir de la mano, es decir que si queremos tener mayores beneficios, tendremos que asumir mayores riesgos, como es el caso de nuestro amigo El rey del tomate.

 

Desde el otro punto de vista, todos estos intermediarios que participan en el proceso acercan el producto para que el consumidor disponga de él cuando quiera y donde quiera (vamos al supermercado y siempre esperamos tener allí los artículos disponibles). Y eso tiene un precio. Si nos parece caro, nada nos impide irnos a buscar las chirimoyas al campo, comprárselas directamente a los agricultores.

 

Ah, ¿Que en mi pueblo no hay chirimoyas?

 

Un último apunte, estos porcentajes del tropecientos por cien también se producen porque son productos de un precio unitario muy reducido, con lo cual al añadirles todos esos costes es normal que se produzcan esos saltos, así que tampoco debería llamarse tanto la atención sobre ese hecho.

 

Simplificando, si por un kilo de cebollas se le paga al productor 20 céntimos por kilo, y el transporte cuesta otros 20 céntimos, ya hemos incrementado el precio en un 100%. Si por el mismo kilo se pagasen al agricultor 2 euros, el incremento de 20 céntimos por el transporte sólo sería un 10%.


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Comentarios
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María Hernández  - ¿sabes lo que falla en tu planteamiento?   |31-07-09
Hola Pablo:

He leído con atención tu post, porque es algo que siempre me ha
interesado. Viví durante algunos años en una zona agrícola de Málaga y muchos de
mis vecinos tenían la agricultura como única actividad.

Verás..el
planteamiento general está bien; se puede comprender que los precios se
incrementen con el transporte, con la distribución y acercamiento a nuestros
hogares, por todos los gastos que ésto ocasiona, peroooooo....

se te olvidó
algo muyyyy importante.

CUÁNTO LE CUESTA A UN AGRICULTOR producir un kilo de
tomates. En ningún momento haces referencia al "valor inicial" del
producto, sino a cómo se lo pagan.

Una plantación de tomates necesita:
semillas o plantas, invernaderos, agua de riego, fertilizantes, polinización,
mano de obra (considerable, porque cada tomate que comes lo ha tenido que
recolectar una persona, de uno en uno, porque si se estropean ya no valen),
clasificación por calidad (extra, primera, segunda, estrío, etc), transporte
hacia los mercados mayoristas, etc., etc, porque se me olvidarán muchas cosas y
otras que desconozco.

Por otro lado, los agricultores también tienen sus
riegos, al igual que aquel que no puede vender toda su mercancía; malas
cosechas, plagas, fenómenos climatológicos adversos, etc.

Y para terminar, no
todos los días hay cosecha. Para que una planta produzca se necesita tiempo y
durante ese tiempo, el agricultor también tiene que comer e invertir en su
plantación (reposición de goteos, plásticos para invernadero, maquinaria, etc) y
como no, pagar su SS.SS, sus impuestos y seguros.

Lo que un agricultor, como
hemos podido ver en algunas ocasiones, reclama es que la producción también
tiene "un precio" y en muchísimas ocasiones eso no se contempla.

Hace
unos meses, vi una "protesta" en la Tv, de un grupo de agricultores, que
vendían sus productos directamente al público por el precio que ellos convenían
que les costaba producirlos. Piden el "doble etiquetado", uno en origen
(por el precio que lo venden) y otro en destino (por el precio que lo compra el
consumidor) para "evitar" que el encarecimiento del producto en cuestión
se deba al "exceso de beneficio" de los intermediarios.

Como
consumidora, si pudiera saber que el agricultor, que trabaja para que los
tomates que compro, cobra un precio justo me los comería más tranquila. Ver en
la etiqueta lo que le pagan a él y lo que pago yo al final.

El problema no
consiste en "abaratar" el producto, que sería de agradecer la verdad,
sino que el reparto de "beneficios" fuera en consonancia con el trabajo
realizado para producirlo o distribuirlo.

Yo que vivo en Canarias, donde el
cultivo del plátano y el tomate es casi mayoritario, he sido testigo, al menos
en el pasado, de como, en momentos puntuales, los productores preferían
"deshacerse" del exceso de cosecha que tener que malvenderlos para
evitar que los precios se desplomaran, muchas veces por la introducción en el
mercado de productos importados con un precio muy inferior. Por éso aquello de
"con motitas, es de Canarias".

En este caso, amigo, yo me quedo con
el "otro lado" de la moneda que, normalmente, es la cruz del agricultor,
porque la cara la pone otro.

Un saludo,

María Hdez.
Pablo Rodríguez   |31-07-09
Hola, María.

Sí, con eso ya contaba, era consciente de que no estaba
hablando del coste de producción y de toda la problemática que afecta
a la otra parte, la de los productores (esto lo comenté en su día con
el tema de la leche, por ejemplo, pero daría para unos
cuantos artículos).

El propósito del post, sin embargo, no era en
este caso ése que apuntas -que sin duda, tienes razón-, sino ver el otro
lado de la moneda. ¿Sabes por qué he querido
hacerlo?

Porque tampoco me parece bien que por desconocimiento
o por querer hacer unos titulares grandilocuentes, en muchas ocasiones
se haga hincapié en este tipo de cuestiones: "Los precios de los alimentos casi se quintuplicaron desde el origen al
destino
", y todo el mundo nos echamos las manos a la cabeza, imaginando una
serie de intermediarios super-forrados (que seguro que los hay), pero
sin analizar un poco por qué se llega a ese incremento, en especial en
productos de precio unitario bajo.

El lado del agricultor es
sin duda el más débil en esta relación, en especial en relación a las
grandes cadenas de distribución y a los mayoristas, como bien dices también
asumen sus riesgos y en muchas ocasiones apenas les da para cubrir sus
costes, o ni siquiera eso.

Pero también hay que tomar todo en su justa
medida. Lo dicho, si al agricultor le pagan 30 céntimos y a mí me
cuesta en la tienda 1,50, es decir, 5 veces más, ¿es caro o es barato?
Según algunos periodistas creadores de grandes titulares, casi una
estafa. Esto es lo que yo quería cuestionar.

Por la parte de los
agricultores, que daría como te decía para varios artículos, entiendo
que al estar en una posición más débil, si quieren mejorar su fuerza
competitiva pueden o bien asociarse (aunque las cooperativas
también tienen sus costes, por ejemplo, pueden subastar sus tomates a
40 céntimos el kilo, y de ahí, tener que pagarle 3 a la cooperativa), bien
buscar venderlo directamente como en el ejemplo comentado, o a través
de otros canales, como muchos productores que ya venden parte de
su producción a través de Internet, por ejemplo).

Lo del doble
etiquetado, no lo termino de ver claro, y eso que cuando se empezó
a hablar de ello, me pareció una buena idea.

No lo veo claro por lo
que comentaba antes, creo que el 90% de los consumidores pensaríamos,
menuda estafa...

Pero eso sería así aunque a los productores les
pagasen un precio más equitativo. Imagínate en el caso de los tomates.
Supongamos que el coste de producción es el precio al que los venden
en el ejemplo que ponía, 30 céntimos (el agricultor no gana nada, sólo la
parte de ese coste correspondiente a su trabajo), y el de venta 1,30.
Se ha encarecido un euro sobre el precio inicial, es decir, un 333% (todos
pensaríamos que es un timo).

Ahora supongamos que al agricultor se
lo pagan a 45 céntimos, siendo el coste de 30, es decir, tiene un buen
beneficio, el 50% sobre cada kilo. Con el precio de venta de 1,30,
cada tomate se encarece desde origen 0,85, es decir, un 189%
(posiblemente seguiríamos pensando que es un timo, a pesar de que el
productor en este caso estaría bien pagado).

Por eso creo (quizás
por deformación profesional) que hay que echar números.

Un saludo,
y gracias por tu aportación

Pablo Rodríguez
albert2810   |31-07-09
sería bueno conocer la situación de mercado de los agricultores y los
distribuidores, porque creo (pero no estoy seguro) que las grandes
distribuidoras tienen más capacidad de negociación, y pueden imponer
condiciones, al margen de que se arriesgan, y en la medida que invierten más
capital, es lógico que lso beneficios, en términos abolutos, sean mayores
Pablo Rodríguez   |31-07-09
Hola, Albert, gracias por participar.

Efectivamente, estamos de acuerdo, y
tal y como le decía a María, tampoco pretendía hacer aquí un análisis acerca de
si los agricultores perciben un precio justo, o si el margen está bien repartido
dentro de la cadena de valor, sino llamar la atención acerca de determinados
titulares que nos inducen a pensar en comportamientos especulativos y
enriquecimientos excesivos por parte de los intermediarios (que alguno habrá,
también).

También es cierto, como comentas, que normalmente el que tiene
mayor tamaño y asume un mayor riesgo es el que potencialmente gana más, y en
este sector existe un gran desequilibrio entre los productores y los diversos
distribuidores, mayoristas y fabricantes, que utilizan sus grandes volúmenes de
compra como argumento en la negociación.

De ahí también que introdujera la
reflexión sobre qué podría hacer el agricultor que no esté satisfecho con este
reparto, si no le parece adecuado.

En cualquier caso no es mi principal
intención, como comentaba, analizar la equidad o ver quién está en mejor
situación, sino ver también la otra cara de la moneda, para reflexionar un poco
como consumidores de qué estamos hablando cuando se dicen cosas como: "Los
precios de los alimentos casi se quintuplicaron desde el origen al destino",
que es un titular de un periódico copiado tal cual.

Un saludo
Pablo
Rodríguez
María Hernández  - ¿Se han ido todos?   |31-07-09
Pablo, he vuelto para ver por donde iba la "polémica" y resulta que no
hay nadie más... ¿se habrán ido todos de vacaciones?.

Yo, al final, las
cogeré a partir del 10 de Agosto, pero lo de "irme de vacaciones" será
sinónimo, exclusivamente,de "no venir al trabajo". Este año, ni playa,
ni piscina, ni ná de ná.

Por cierto, retomando el tema de los alimentos y los
intermediarios.

Voy a hacer la compra a un super de una cadena muy conocida
en todo el país (y no es del Corte Inglés) y donde sus "marcas blancas"
se llevan la palma. Precisamente la parte de frutería y verduras no es lo mejor
de la casa, aunque han vuelto al "granel" con ésto de la crisis, tras
venderlo, casi todo, empaquetado.

Me he dado cuenta de una cosa. La gran
mayoría de verduras se dan en todos sitios y con el sistema de producción
actual, hay "casi" de todo, en todas las temporadas.

Pues bien, no sé
si será por estar localizados en Canarias, donde el transporte desde la
península encarece mucho más el producto, pero esta empresa de alimentación ha
decidido apostar por "productos de la zona" y no es extraño ver como en
el etiquetado de muchas verduras se puede leer que la procedencia de estos
productos es local.
Pero lo mismo pasa con los yogures "básicos", de
sabores, que están elaborados por una empresa insular, cuando el resto de sus
productos "blancos" están realizados por otra de ámbito nacional.

Mi
pregunta sería en este caso, si eliminamos a tantos intermediarios... ¿cuál es
el beneficio real que deja el producto?...¿hay voluntad para que, eliminados
varios intermediarios, se le pague al productor de manera más "justa" o
por el contrario, se le paga lo mínimo y se rentabiliza el resto, hasta el
precio normal del producto en mercado? ¿Te imaginas un doble etiquetado en este
caso sabiendo que muchos de los intermediarios (y sus gastos) se han
eliminado?... pa' morirse, oiga, ya no sería el Rey del Tomate, sino el Rey del
Mambo.

¿Sabes? a lo mejor me pierde haber estado un par de añitos,
recalculando las tarifas de precios de venta al público de una tienda de muebles
y electrodomésticos, entre otras cosas. Era flipante, con el producto en la
puerta y el jefe decir.. "De PVP, le incrementas un 300% al costo, si es
Pronto Pago, solo 150% ". Ahí es nada.

En fin, tema "con miga" el
de hoy, fin de mes.

Saludos, Pablo.
Pablo Rodríguez   |31-07-09
Hola, María, pues sí, parece que está la cosa un poco más paradita, será la
víspera de agosto, que no estamos para navegar por Internet, más bien
prefiríamos hacerlo por otros mares, o piscinas... (por cierto, a ti el mar no
te faltará, no? :-)

Si el supermercado es de la cadena que imagino, es muy
conocido por las relaciones a largo plazo que establece con la mayoría de sus
proveedores (algunos grandes fabricantes) de manera que los proveedores se
benefician de vender un volumen grande y estable a largo plazo, y el
distribuidor de precios bajos.

También es conocido, al igual que hacen otras
cadenas, por adquirir los productos frescos a los proveedores de la zona, algo
por otra parte normal, y más en el caso de las islas, es decir que esa parte del
transporte se la ahorran.

A tu pregunta, ¿qué pasaría si se eliminasen
intermediarios o se redujesen de alguna manera costes en algún punto intermedio?
¿Quién se llevaría el beneficio, el productor, el distribuidor o el
consumidor?

Creo que el último en llevárselo sería el productor, el cual si
quiere mayores beneficios, tendría que buscar, por ejemplo, otros canales de
venta, reducir sus costes o aumentar su volumen, pero el ahorro no se
convertiría en general en un mejor precio para él.

Parte del mismo sería para
el distribuidor final, y quizás una parte se tradujese en menores precios para
los clientes, lo cual en definitiva le permitiría a la cadena en cuestión ganar
cuota de mercado o participar en estas "guerras de precios" que se han
vivido últimamente.

Me alegra por otra parte que hayas mencionado el tema de
la tienda de muebles y electrodomésticos, porque creo que coincide con lo que
estábamos comentando, imagínate si lo del doble etiquetado lo aplicásemos a
cualquier artículo, y no sólo a los productos de alimentación: muebles,
electrodomésticos, ropa, automóviles...

Nos llevaríamos las manos a la cabeza
con todo, imagino el titular del periódico: El precio de venta de los muebles se
incrementa un 300% desde su origen... y todos pensaríamos, claro, los
intermediarios...

Un saludo, y un placer tenerte por aquí.

Pablo
Maria Hernández  - No es lo mismo un tomate que una lavadora   |31-07-09
Ya no sé si decirte hola o qué, porque como no hago otra cosa que replicarte
parece hasta que queda mal tanto "hola". Bueno, como sea, aquí estoy de
nuevo.

Hay una gran diferencia entre un mueble o electrodoméstico y los
alimentos de la huerta; puedes mantener meses y meses una lavadora a la espera
de ser vendida, pero unos tomates los tienes que vender cuanto antes, porque si
no todo serán pérdidas.

Ésto aunque parece obvio también es un arma de
negociación muy importante. Si encima se trata de un producto de consumo general
y diario, estamos tratando con una cuota de mercado grandísima. Si hay una
demanda "X" es muy posible que la oferta supere con creces la
"X" por lo que un exceso de producto, al mismo tiempo, puede mover la
balanza hacia la zona "cero ganancias" con tal de no tener
"pérdidas" y los grandes distribuidores lo saben y se aprovechan como
cualquier hijo de vecino.

A una lavadora puede que no se venda, le puede
llegar el tiempo de las rebajas y "bajarle" un tanto por ciento grande,
respecto a su costo, pero un tomate no puede esperar.."o me vendes ahora o
me llevas pa' casa y te "hago" un juguito".

Ya que hablas de
titulares...habría que ser un poco inteligente y no fiarse jamás de lo que
gritan con bombos y platillos. Si como apuntabas "se han quintuplicado"
los precios desde el origen al consumo, lo que habría que mirar en que
"sector" de intervalo "precio" es donde se ha incrementado.
A
veces puede ser por una escasez de producto, que se encarece. Otras, por la
subida del petróleo, carburantes y transportes, respectivamente. Algunas, porque
el tendero es un aprovechado. Y no todo suele ser como lo pintan en titulares.
En nuestras manos está creernos todo lo que nos cuentan o ser interactivos con
la información que nos llega.
Saluditos.
Pablo Rodríguez   |31-07-09
Y yo encantado de charlar contigo y te pases cuantas veces desees, además de que
así se enriquece un montón el artículo.

De acuerdo en que no es lo mismo un
tomate que una lavadora (¡faltaría que no estuviese de acuerdo :-), y de la
misma manera que los productores pueden verse obligados a vender para no perder
la cosecha, así le sucederá a los distribuidores, grandes o tiendas de barrio,
que si no lo venden se les echa a perder, y por esa parte tienen su
riesgo.

En el caso de las lavadoras y otros productos de consumo, los
fabricantes y los comercios pueden ajustar algo mejor oferta y demanda, pero
dentro de unos límites, porque siempre habrá la obsolescencia derivada del paso
del tiempo, y los costes fijos que tiene que soportar el fabricante, de manera
que tampoco puede permitirse ni fabricar muy poco, ni acumular mucho
stock.

Aunque hemos empezado hablando de tomates y ahora estamos con las
lavadoras (¿será por aquello de las manchas?), gracias por el estimulante
debate.

Y mira, con todo, algo de lo que pretendía he conseguido, creo, según
tu última frase: "En nuestras manos está creernos todo lo que nos cuentan o
ser interactivos con la información que nos llega", pues de eso se trata, de
intentar analizar un poco más las cosas.

Quizás aproveche un día para
analizar lo de las "lavadoras" y similares, que siempre me das alguna
idea...

Un saludo
Pablo
María Hernández  - Jajaja, tomate, tomatina, lavadora... WIPP EXPRESS   |31-07-09
Pablo, sigamos.

¿Recuerdas aquél jefe del 300% sobre precio de costo?. Ni te
imaginas la de cosas que aprendí de aquel "pequeño empresario" salido de
la nada más absoluta.

Aunque no era santo de mi devoción, reconozco que
aprendí muchas cosas observando como "hacía negocio".

"Librarse
de la cosecha a tiempo".
Lógicamente, no tenía tomates dentro de su
catálogo de ventas, pero casi era lo único que le faltaba; ropa, joyas, menaje,
muebles, ferretería, droguería, mercería...TODO dentro de una misma tienda (y no
era el Corte Inglés, jajaja). Aún soy capaz de convencerte para que uses pintura
pétrea en la fachada de tu casa y barniz marino en los elementos de madera del
exterior, jaja.
Siempre había alguna mercancía que se quedaba atrás, que no
salía como y cuando debía. Entonces se le ocurría la fórmula de intentar sacar
como fuera ese stock; potenciando la compra de dos unidades de "algo"
presionando con la palabra "gratis" sobre el elemento a hacer
desaparecer. Por ejemplo, un tipo de brocha o paletina que por lo que fuera no
fue de la preferencia de los clientes. "Por la compra de dos latas de
pintura al aceite, GRATIS paletina". Y con cualquier otro producto era
igual...en cuanto sospechaba que ya se le "estaba pasando el arroz",
montaba una promoción y a sacarlo como sea.

Tenía una premisa que siempre me
llamó la atención: "Mercancía estancada, dinero perdido.Cuando mantienes un
producto que no se vende, mucho tiempo en tu estantería, pierdes dinero por
todos lados; el producto se caduca o pierde "prestaciones" y tienes un
espacio "físico" ocupado por algo que no te está generando beneficio.
Por tanto, es mejor vender al costo que mantenerlo, esperando ganacias venideras
que no llegarán"

También me parecía un crack gestionando rappels y cosas
de ésas, que para ser un empresario sin estudios, en un pueblecito, tenía una
mente despierta. Así consiguió establecerse como lo consiguió.

En fin,
Pablo, tú por falta de ideas no dejes de escribir, que yo te surto a poco que me
des un poco de cuerda, jajaja.

Saludos.
Pablo Rodríguez   |31-07-09
Pues te doy cuerda, jajaja.

Un "tío listo" tu jefe, se pueden
aprender muchas cosas de todo el mundo, y por lo que parece, él tenía muy claros
algunos conceptos.

De ahí que como comentábamos en alguna ocasión, no todo
son los estudios, en muchos casos la experiencia, el sentido común y la
inteligencia de una persona valen mucho más, los estudios pueden proporcionar
una base de conocimientos sobre algo, que además ha podido ser aprovechada
adecudamente o no.

Así que por lo que se ve, sin MBA's ni zarandajas, sabía
cómo gestionar estupendamente los stocks, negociar hábilmente con los
proveedores, etcétera.

Yo esto lo tengo claro, y por lo que veo, tú también,
se puede aprender mucho de todo el mundo, simplemente hay que estar atento y
mantener la mente despierta y receptiva a las ideas y formas de actuar de otras
personas (y como comentaba algún día, ser humildes en ese sentido, "yo sólo
sé que no sé nada"), lo cual para muchos es lo más difícil ("pero qué me
va a enseñar a mí ése...").

Saludos
Pablo
Josep Julián   |31-07-09
Hola amigos:
A punto de marcharme entro para despedirme y desearos buenas
vacaciones a todos.
Por cierto, después de la de números que habéis hecho María
y tú, ya estoy seguro que no voy a entrar en el negocio de los tomates. Eso me
ha quedado claro je,je.
Un saludo.
Pablo Rodríguez   |31-07-09
Gracias, a mí aun me faltan tres semanitas para cogerlas... Disfruta de las
tuyas.

Pues sí, nos hemos puesto de tomates que parece esto la "tomatina
de Buñol"...

Un abrazo
Pablo
Maria Hernández  - Será maravillosooo, viajar hasta ....   |31-07-09
Hola Josep:

Que disfrutes muchísimos tus vacaciones, olvídate de nosotros
durante un tiempo y vive como para llenar una mochila entera de ideas para tus
posts.
Que lo pases muy bien...y oiga, que se le echará de menos, que conste en
acta.

Ya ves, aquí nos quedamos Pablo y yo, haciendo puré de tomate y aunque
tú te estés pensando en lo de no participar, te advierto que aún tenemos tema
para rato, jajaja. Ahora nos tocará hablar de las "distintas vías de
negocio" que un agricultor puede emprender para "liberarse" de la
presión que genera una gran empresa de distribución o venta que negocia desde su
magnitud.

Josep, igual te damos una sorpresa cuando regreses y lo que creías
que era un negocio de "números negativos" se ha convertido en una
supermegaguay empresa de "tomates fresquísimos, de la huerta a tu
congelador", jajaja ¿verdad Pablo?.

Un beso para Josep y ..para Pablo,
más maderaaaa, jajaja.
Leo   |31-07-09
Vayta tomatada, jajaja. Estoy de acuerdo contigo Pablo, aveces se exagera mucho
estas cosas, aunque yo preferiria comprar los tomates mas baratos, jejeje. Pero
también entiendo que si voy a la tienda y los tengo siempre disponibles, y me
los traen de Almeria o de Canarias o de donde haga falta, pues eso tiene un
precio.Lo que no voy a hacer es ir a comprarlos al pueblo jejeje. Como mucho
estaba pensando en poner una planta en la terraza.
Saludos atodos
Pablo Rodríguez   |31-07-09
Hola, Leo. Pues sí que hemos hecho un buen puré de tomate, hoy, o no sé si un
gazpacho. Hasta nos hemos ido un poco de las ramas, no sé si de las
tomateras...

Un saludo y gracias por tu participación
Pablo Rodríguez
Raquel Onieva  - Muy bueno   |31-07-09
A mi me ha parecido muy clarito el post, y la discusion posterior muy
interesante tamibén, yo también creo que aveces deberían tener más cuidado con
los titulares que ponen, porque una se queda con la copla y después aunque no
sea cierto, por lo menos ya te queda la duda.
Slds
Rq
Pablo Rodríguez   |31-07-09
Gracias, Raquel, estamos de acuerdo en que a veces los grandes titulares buscan
destacar aun a costa de un poco de frivolidad o sensacionalismo por parte de
quien los escribe...

Un saludo y gracias por tu parcipación
Pablo Rodríguez
Maria     |31-07-09
Muy interesante este post, para darnos cuenta de por qué los agricultores venden
sus productos a un precio tan bajo, y los intermediarios a otro distinto y mucho
más caro, está claro que quién sale perjudicado es el agricultor, y también el
usuario que los compra.

Los agricultores les están atosigando de impuestos,
apenas tienen rendimientos, y en el caso de este año, todo son pérdidas porque
no hay cosecha, que incluso, muchos agricultores se tienen que ir a trabajar a
otros lugares porque no les da para vivir, el campo se está muriendo poco a
poco, porque el Gobierno no les apoya en nada.

Interesante post, como todos
los que expones.

Saludos.
Pablo Rodríguez   |31-07-09
Hola, María, gracias por tu comentario.

Situación complicada sin duda...
enmuchos casos, las pequeñas explotaciones familiares son insuficientes para
competir en ese mercado tan "apretado", sin duda que deberían buscar
otras vías, pero no es nada fácil, eso está claro.

Un saludo
Pablo Rodríguez
Fabián  - doble etiquetado: triple, cuadruple...   |03-08-09
Lo del doble etiquetado no me convence, porque con ese argumento de
transparencia, habría que separar también los costes de recogida, transporte,
almacenaje, distribución, exposición...

Total, para nada, porque el cliente se
va al limitar a comprar el precio final con el producto de la otra marca, y con
su bolsillo.

Y felices vacaciones para todos; aunque no es una excusa para no
postear/comentar, porque nadie trabajamos en ello. 8-)
Pablo Rodríguez   |03-08-09
Estamos de acuerdo, hasta cierto punto podría generar más confusión que otra
cosa, y si se aplicase, debería generalizarse al resto de sectores, lo cual nos
haría a todos llevarnos las manos a la cabeza, y para nada, como bien dices. Por
ejemplo, los márgenes de las cadenas de distribución al final rondan el 4-5%.


Un saludo
Pablo
María Hernández  - Hablando de titulares   |04-08-09
Aquí les dejo una noticia publicada hoy, 4 de Agosto en El País digital en
relación con el tema de este post.

http://www.elpais.com/articulo/economia/diferen...
Pablo Rodríguez   |04-08-09
Gracias por el añadido, me parece interesante -aunque no está muy bien
explicado- la diferencia que existe entre el sobreprecio que existe este año
sobre el de origen y el que había en 2008...

Un saludo
Pablo
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