Historia de Toni y Alberto PDF Imprimir
escrito por Pablo Rodríguez   
lunes, 11 de enero de 2010

Suena el despertador. Las seis de la mañana de una hermosa mañana de sábado de finales de mayo. Alberto lo mira de reojo y lo apaga malhumorado.

- ¿Por qué se me ocurriría hacer caso a mi hermano Toni? –se preguntó mientras se  desperezaba. Bueno, el caso es que ahora ya hemos quedado –continuó meditando para sí mismo- así que, ¡allá vamos!

Toni era su hermano mayor, director comercial de una importante firma que exportaba sus productos a una treintena de países; y aficionado al montañismo, motivo por el cual le había invitado semanas atrás a acompañarle a una “pequeña” excursión. Lo que para Antonio era un simple paseo, para Alberto representaba un gran reto.

Pasaban unos minutos de las ocho cuando llegaron al pie del monte. Cuando empezaron el camino –eran seis horas de ascenso, a un ritmo medio- Alberto alzó su vista hacia la cumbre, y le dijo a su hermano:

- Toni, la verdad es que no sé por qué me he dejado convencer para venir aquí, pero mejor me doy la vuelta, creo que no voy a ser capaz, o que voy a ser un lastre para ti, y prefiero retirarme ahora que a medio camino.

- Venga, no te irás a rendir tan pronto –le respondió su hermano. Ya verás, en cuanto empecemos a ascender y respires el aire puro y contemples las vistas que hay, seguro que quieres más –continuó Toni con una sonrisa.

- Bueno, está bien, pero si veo que la cosa está muy difícil, volvemos, ¿eh?, que yo no estoy tan entrenado como tú.

Siguieron caminando y a medida que subían por el serpenteante camino y que el sol iba brillando con más fuerza, Alberto empezó a sentirse mejor y más confiado.

Llevaban andando unas tres horas cuando hicieron una parada, al lado de un pequeño manantial de agua cristalina.

- Ya me está costando, y aún estamos a mitad de la ascensión, pero… no sabes lo que estoy disfrutando de esto. Gracias, Toni, por haberme convencido –dijo Alberto, tras beber un largo trago de agua.

- Sabía que te gustaría, a ti lo que te cuesta es empezar, pero cuando te pones, te pones –respondió Toni guiñando un ojo a su hermano. ¿Te acuerdas cuando te eché una mano con la asignatura de economía?

Toni había estudiado Empresariales, y siempre fue un estudiante medio. Alberto se licenció en derecho con el mejor expediente de su promoción, siempre había sido un alumno muy brillante. Sin embargo, la asignatura de economía aplicada se le había atragantado, y le había cogido manía, así que la fue dejando para el final.

 Un día, Toni le ofreció su ayuda y la preparó con él, de manera que no sólo consiguió aprobarla, sino que sacó un sobresaliente. Al finalizar la carrera, fue “fichado” por un importante bufete, donde sigue trabajando en la actualidad, a pesar de no estar demasiado satisfecho.

Dos horas y media después, alcanzaron la cima del monte. Alberto se encontraba exhausto, pero contento.

- Uf, Toni, hemos subido realmente rápido. La verdad es que estoy muy contento de haber venido, y eso que al principio estuve a punto de renunciar.

Alberto hizo una pausa mientras contemplaba las excelentes vistas que tenía ante sí. Después continuó:

- Aún no sé cómo he conseguido llegar hasta aquí –prosiguió. Menos mal que me convenciste para que no abandonara.

- Has sido tú el que has subido, hermano –le respondió Toni. Paso a paso, no hay más secreto.


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Comentarios
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JFA     |11-01-10
"La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito".

Ralph Waldo
Emerson
Pablo Rodríguez   |11-01-10
Sin duda, comparto la frase que comentas, no hay más que ver lo que sucede
cuando por el contrario, grandes triunfadores (por ejemplo, en el deporte)
pierden la confianza en sí mismos.

Un saludo
Pablo
Alberto Barbero   |11-01-10
Hola, Pablo:

Me encanta el montañismo, y puedo dar fe de que lo que cuentas en
la historia es verdad.

Ahora viene la otra cumbre, la del 2010, tan solo hemos
empezado y hace mucho frío... ¿Te importa si te acompaño?... Seguro que juntos
llegamos más lejos y disfrutamos más.

Un abrazo,
Alberto
Pablo Rodríguez   |11-01-10
Será un placer subir el 2010 en tu compañía, Alberto.

Un abrazo
Pablo
María Hernández  - Un punto ...de referencia     |11-01-10
Hola Pablo:

Espero que estos días de descanso te hayan servido para cargar las
pilas, porque este año nuevo promete ser movidito, jeje.

En agricultura, a las
"guías" que se colocan para que las plantas, en sus "inicios",
crezcan hacia un lugar concreto, se les llama "tutores".

Para mí, Tony
es como uno de esos tutores, que sin tener nada que ver con el crecimiento
"directo" de su hermano Alberto, está ahí, marcando el camino. Éste, a
su vez, lo ve como alguien en quién confiar, primero porque es su hermano y
luego porque ya le ha demostrado, anteriormente, que está ahí para lo que
necesite.
Cierto es que sin confianza y autoconvencimiento no hay reto que se
pueda llevar a cabo, pero también es cierto que cuando te sabes apoyado, el
camino se afronta mucho mejor que desde la soledad. A veces, tenemos que sentir
que hay quien cree en nuestras posibilidades para decirnos a dar el primer
paso.

El resto ya lo conocemos..."se hace camino al andar".

Un abrazo.
Pablo Rodríguez   |11-01-10
Hola, María, como siempre, complementas el post con interesantes apuntes, cierto
es que sentirse apoyado, como hacen los tutores con las plantas, fortalece y
hace el camino más llevadero y más "afrontable".

Un abrazo
Pablo
Germán   |11-01-10
Hola, Pablo:
me alegro de leerte de nuevo, ya se te echaba de menos.
Ya te dije
que me encanta la línea de las fábulas explícitas con la que nos brindas buenos
ejemplos, y esta es otra de ellas. Por lo demás, seguro que Toni, un tío
experimentado, habrá evitado el soroche de Alberto de forma que este haya
llegado a la cumbre con las obligadas escalas.
Otro de tus amenos e instructivos
post, Pablo. Si me permites, editaré en el mio un enlace a este porque las ideas
se complementan.
Un abrazo.
Pablo Rodríguez   |11-01-10
Hola, Germán.

De vez en cuando continuaré elaborando este tipo de
historias, que intento que sirvan para reflexionar sobre diversos
aspectos (gracias a vuestros comentarios, suelen salir a la luz
aspectos a debatir muy interesantes).

Por supuesto, me parece fantástica
tu idea de enlazar tu post, que desde aquí recomiendo (http://germangijon.blogspot.com/2010/01/eye-of-...), con éste.

Un abrazo
Pablo
Pepe Moral Moreno     |11-01-10
Qué bueno, Pablo,
qué importante es entender que paso a paso es cómo se consigue
cualquier logro, y que sin tener conciencia de dichos puntos intermedios (cada
paso), no podremos alcanzar el final.
e igual de importante es saber con quién
contar para apoyarte en cada uno de esos pasos; y qué bueno es cuando alguien te
comenta lo útil que le resultó un gesto, acción o comentario tuyo en los pasos
de otro...
me gustó tu post!!
Saludos,
Pepe Moral
Pablo Rodríguez   |11-01-10
Hola, Pepe, como habitualmente has diseccionado muy bien el post, paso a paso
;-)

Un abrazo
Pablo
María     |11-01-10
Bonito relato, Pablo.

Seguir caminando, no rendirse ante nada, y también es
importante el apoyo de los demás.

Saludos.
Pablo Rodríguez   |11-01-10
Hola, María, así es, es importante ir dando pasos hacia delante, no rendirse, y
contar con el apoyo de los demás, así como proporcionárselo a
otros.

Saludos
Pablo
Fernando Lopez Fern     |11-01-10
Enhorabuena por el regreso. Yo creo que todos, en algunos momentos de nuestra
vida, hemos sido Alberto y hemos necesitado ese pequeño empujón que nos diese
fuerza. Por otro lado, en la historia veo algo muy importante que es la
recompensa del esfuerzo.
Cuando subes a la montaña o caminas muchos kilómetros
dudas si merecera la pena, sobre todo cuando hace mucho frío o mucho calor. Pero
cuando has consguido el objetivo lo disfrutas el doble o el triple.
Un abrazo y
feliz año
Pablo Rodríguez   |11-01-10
Hola, Fernando, gracias por seguir por aquí a pesar de las dificultades de la
montaña ;-)

Pues tienes razón, es un aspecto importante, yo que he hecho
mucho deporte en mi vida (aunque ahora, lamentablemente, no lo hago
habitualmente) entiendo perfectamente a qué te refieres, la sensación de placer
(endorfinas o lo que sea) que se tiene cuando se ha conseguido ese reto,
recorrido ese camino o nadado ese tramo, es fenomenal.

Un abrazo, y feliz año
para ti también.
Pablo
Josep Julián   |12-01-10
Hola Pablo y bienvenido:
Leyendo el final de tu post me he acordado de una
secuencia de Memorias de Africa en la que la chica le dice al chico: gracias por
salvarme de la leona. Y él le contesta: Quien te salvó fue la leona, no yo.
En
esto pasa un poco lo mismo. Es uno quien se salva mientras que el resto hacemos
lo que nos corresponde que es crear el ambiente.
Un abrazo.
Pablo Rodríguez   |12-01-10
Hola, Josep, gracias por la bienvenida!

Pues sí, es importante confiar en uno
mismo, y parte de esa confianza nos la pueden proporcionar los demás y el
ambiente creado.

Un abrazo
Pablo
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