Decía un compañero mío, que era responsable de marketing, una frase que siempre me pareció –como mínimo- un poco extraña. “El caso es que hablen de nosotros, aunque sea mal”.
Además de esta curiosa teoría, esta persona tenía otras –entraría directamente en la categoría de jefecillo que comentábamos ayer-. Por ejemplo, se le ocurrió desordenar periódicamente el almacén para comprobar si los almaceneros lo colocaban. Pero no quería dedicar el artículo a este personaje, sino a su frasecita.
Viene esto a cuento porque me llaman la atención diversas empresas que hacen anuncios (a mi juicio) bastante malos -hablo aquí de la versión radiofónica, no sé si existe una televisiva-.
Tenemos por una parte las cuñas de dos compañías similares, CCC y CEAC, ambas dedicadas a la formación a distancia (de hecho, yo confundo las dos empresas, ya no sé cuál es cuál).
Aprovechando la crisis actual –están en su derecho, por supuesto- sacan una serie de anuncios sobre personas que consiguen trabajo, o comparan a unos trabajadores con otros, saliendo vencedor, por supuesto, el que ha hecho el cursillo en cuestión.
Otro que me parece que no hay por donde cogerlo es el de Wipp Express, esto sí lo tengo claro, y lo que me hace pensar es que espero que como detergente sea mejor que como anunciante.
Pero claro, ahora, la cuestión del millón. ¿Practican estas empresas la estrategia de aquel compañero mío? ¿Se trata de que hablen de nosotros, aunque sea mal?
Sólo hay que observar que en el caso del detergente, me cae fatal el anuncio, pero me acuerdo perfectamente de la marca en cuestión (y de la misma manera, no recuerdo ahora ningún otro anuncio de detergente). Quizás cuando vaya al supermercado quiera comprobar si al menos como detergente es bueno.
Comentaba Andrés Pérez en su blog de Marca Personal, que “todos tenemos una Marca Personal. Lo malo no es que sea fuerte o débil, odiada o adorada, atractiva o neutra, sino que no sepamos cuál es”.
Con esta frase, Andrés no quería decir, como aquel compañero mío, que se trata de que hablen de ti a toda costa, sino más bien que si consigues que se hable de ti, algunos te van a criticar, pero eso no es necesariamente malo.
Por eso, tengo la duda: ¿estoy siendo muy crítico con estos anuncios? ¿Los hacen mal a propósito, para llamar la atención? ¿O simplemente son pésimos, sin más?
Y es que a veces lo normal o lo bueno no destaca, pero lo malo sí. Porque hablando de cursillos, a más de uno le vendría bien uno de inglés, aunque sea de CCC, y con sólo mil palabras.


