Corazón y mente PDF Imprimir
escrito por Pablo Rodríguez   
lunes, 20 de julio de 2009

Uno de los gurús de la gestión empresarial, Stephen Covey, autor del best-seller Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, dice una frase perfectamente aplicable a la situación actual: “siempre hay que tratar a los empleados exactamente como queremos que ellos traten a nuestros mejores clientes".

 

Y es que por mucha palabrería y mucho management  de salón que queramos aplicar, si los empleados están desmotivados, desanimados o malhumorados, ¿cómo van a atender bien a los clientes?

 

Como he comentado recientemente, algunos jefecillos creen que la solución es aplicar mano dura con los empleados, que demasiada preocupación por ellos supone al final hacer excesivas concesiones, y esto es peor para la empresa.

 

Sin embargo, ejemplos como el de Pep Guardiola nos inducen a pensar que hay otras maneras de conseguir lo mejor de los trabajadores, sin tener que “sacar el látigo”, como propugnan aquéllos.

 

No obstante, aquí haré un inciso; esto no significa que el vestuario de Pep fuese la anarquía, y que éste no gobernase su nave, sino que manejaba el timón con suavidad (y firmeza), dando ejemplo de honestidad y respeto a sus jugadores, y éstos le devolvían lo mismo.

 

En diversas encuestas publicadas recientemente se cita cómo muchos trabajadores, inmersos en esta situación de desánimo, cumplen con sus obligaciones pero “haciendo lo mínimo para no ser despedidos”. Esto no quiere decir que se hayan vuelto unos vagos o unos irresponsables, sino que son conscientes de que su aportación podría ser mejor.

 

Stephen Covey lo explica perfectamente: “se puede comprar el trabajo de una persona, pero no su corazón, donde se encuentran su lealtad, su motivación y su entusiasmo. Tampoco se puede comprar su cerebro, donde están su creatividad, ingenio y recursos intelectuales […]. Por más que nos cueste verlo y reconocerlo, los empleados aportan voluntariamente sus mejores dotes: su corazón y su mente”.

 

La motivación para que los empleados den lo mejor de sí mismos, ¿debe ser interna o externa? Es una pregunta que suscita largos y acalorados debates y la respuesta correcta probablemente sea “ambas”.

 

Yo creo que la motivación es un estado que se inicia en el interior del individuo, que quiere participar en su empresa, contribuir con su trabajo y desarrollarse profesionalmente y como persona, pero la empresa debe proporcionarle los medios para hacerlo, darle autonomía, confianza, e incentivarle para que actúe de esa manera, valorar su aportación y preocuparse por el empleado como querría que éste se preocupe por ella, o por los clientes.

 

En este apartado, uno de los aspectos que falla en muchas empresas es el de la comunicación, los empleados desconocen cómo está la empresa, hacia dónde se dirige, qué medidas se van a tomar y por qué, qué se espera de ellos, etcétera, con lo cual, además de desconfianza, surge el desánimo (“para qué voy a esforzarme”). Tal y como señala  Senior Manager, las empresas deben tratar de mitigar la incertidumbre.

 

Y además, esto reduce la posibilidad de que los trabajadores realicen aportaciones positivas para favorecer la buena marcha de la compañía, precisamente esas contribuciones que la empresa desearía que haga. Corazón y mente.


Artículos relacionados:

Comentarios
Nuevo Buscar
Germán   |20-07-09
Hola, Pablo:
Con respecto a lo que bien comentas en los últimos párrafos, la
comunicación es uno de los aspectos de mayor influencia motivacional en las
empresas durante esta época. Senior expone en su último post una aportación de
Schwartz, donde se refieren las medidas que una empresa ha tomado para paliar
este estado general en el ánimo de los equipos de las empresas. Porque sin duda,
esta época y las medidas que las empresas están tomando van a ser determinantes
en la percepción interna de los trabajadores, una vez pase esta época convulsa,
y muchas empresas van a quedar "matriculadas".
Un abrazo, Pablo.
Pablo Rodríguez   |20-07-09
Gracias, Germán, oportuno comentario, así que ya he incluido un enlace al
artículo que nos indicas, el cual enriquece el artículo...

Sin duda que los
trabajadores aprecian los esfuerzos por parte de las empresas, y no sólo
económicos, sino comunicacionales.

Un saludo
Pablo
Josep Julián   |20-07-09
Covey tiene razón. La lástima es que sus múltiples seguiores por el lado
empresarial se hayan saltado estas páginas de sus libros.
Lo que pagamos a
nuestros empleados es el alquiler de su fuerza de trabajo pero lo que ellos
están dispuestos a dar es mucho más y si no lo obtenemos es por todo lo que nos
empeñamos en que así sea (dicho en líneas generales porque en todas partes
cuecen habas y hay excepciones).
Un saludo.
Pablo Rodríguez   |20-07-09
Gracias por tu participación, Josep. Veo que tú también lo tienes claro, pagamos
un alquiler y nos parece que tenemos la propiedad!!

Y sí, está claro que como
en todo, hay excepciones para bien y para mal.

Un abrazo
Pablo
María Hernández  - Sesión de trueque   |20-07-09
Un contrato de trabajo no es un "te vendo mi vida", te vendo un ratito.


Un contrato de trabajo es un trueque; yo hago algo que tú no sabes o no
puedes hacer y por ello, me pagas. Si pudieras hacerlo tú, no le pagarías a
nadie.

En el mercadeo del trueque ocurre que según el valor que le des a una
cosa obtienes otra de igual consideración. Y no es valor "monetario"
todo lo que reluce; a veces es necesidad, admiración, similitud, consideración,
etc.

Con las empresas y los trabajadores pasa algo similar. Si trueco un
empleo "cualquiera sabe hacerlo" no puedo esperar encontrar un
super-empleado que se sienta parte de la empresa en cuerpo, corazón y alma, si
ya en la base no le doy valor a ese trabajo.
Es verdad, puedes comprar el
trabajo, pero el resto, el full equip, no viene de serie.

Un saludo,
Pablo.

María Hdez.
Pablo Rodríguez   |20-07-09
Hola, María, buen apunte!! Aunque en muchas ocasiones la relación
empresario-trabajador no es igualitaria, el empresario cree que puede aprovechar
esta ventaja para conseguir el súper-coche a precio de utilitario.

Pero si
abusa de su posición dominante en la negociación, perderá parte del
"equipamiento extra".

Un saludo
Pablo Rodríguez
María Hernández  - A precio de utilitario...   |21-07-09
Ya que has usado la "igualación" supercoche a precio de utilitario, me
gustaría exponer un ejemplo clásico de esta operación.

Cualquier diario,
sección ofertas de empleo:

Empresa "XXX" necesita cubrir puesto de
Aux. Administrativo para su departamento de atención al cliente (postventa).
Se
ofrece:
- Contrato de 6 meses. (ya se verá luego)
- Alta en la SS.SS (faltaría
más...o es que pretendes contratar sin dar de alta??).
- Formación a cargo de
la empresa (¿tripartita? con diploma y todo?)
- Buen ambiente laboral (ya
empezamos, perro ladrador....)
- Remuneración según valía (o sea, que ni
convenio del sector, ni nada por el estilo).
- Posibilidad de progresar en la
empresa (si claro, me espera la Dirección a poco que me descuide).

Se
"exige":

- Licenciatura en ADE o Ciencias Empresariales. ( ¿para ser
auxiliar administrativo?).
- Experiencia previa en departamento similar (vaya
suerte la mía)
- Haber concluído los estudios en los últimos cuatro años ( ay
que ya sé por donde vienen los tiros...)
- Vehículo propio ( y carnet, y mis
puntos, y la gasolina y las reparaciones).

ABTENERSE LOS CANDIDATOS QUE NO
CUMPLAN LA TOTALIDAD DE LOS REQUISITOS. Enviar currículo al Apdo 3545of84 con
Ref "Telefonista".

Los comentarios son míos, pero es lo que debe
estar pensando cualquiera que lea un anuncio parecido.
Señores, a mi ésto me
gustaría que estuviera "penado". Un Gobierno (éste y el anterior
también) que nos venda contínuamente la necesidad de la Formación Profesional
como "salida digna" al mercado laboral y que permita estos abusos, me
parece, cuando menos, irresponsable.

Y abusos vistos desde dos ángulos
distintos. Desde el verdadero "auxilar administrativo" (por formación o
por experiencia) que está capacitado para hacer una carta comercial, llevar
control de correspondencia, archivar documentos, etc, que ve como le es
imposible acceder a cualquier oferta de empleo para el cual está capacitado,
porque los requisitos que exigen están muy por encima de los necesarios para
afrontar ese puesto. Y por otro lado, desde el licenciado, que teniendo el
"equipamiento" de alta gama se encuentra con empresas donde el valor de
su formación no está contemplado, propiciando que se vean ofertas como
ésta.

Y no digo yo que un licenciado no pueda ser aux. administrativo, cada
cual sabe de sus circunstancias, pero que para acceder a un puesto como éste se
les pida, a ambos, los requisitos "ajustados" al puesto ofrecido, porque
en definitiva es por el que le van a remunerar.

Lamentablemente, Pablo, hay
muchas empresas que quieren el "deportivo" a precio de
"utilitario" y encima hay que poner el vehículo propio. No me digas que
así no se le rompe "el corazón" a cualquiera sólo con ver la
oferta.

Saludos,
María Hdez.
Pablo Rodríguez   |21-07-09
Hola, María, gracias por este comentario tan ilustrativo, que lamentablemente es
real como la vida misma.

Hace poco comentaba esto mismo que nos cuentas en la
página de Senior Manager; en su artículo, nos contaba que a mayor nivel de
estudios, menor nivel de desempleo, y yo le venía a decir esto mismo que tú has
ejemplificado aquí tan bien (yo fui más escueto).

El mayor nivel de estudios,
lo que permite es acceder a un rango de puestos más amplio, de manera que el
licenciado en empresariales, tal y como comentas, puede optar a puestos de
auxiliar administrativo (y además, limita las posibilidades de la persona que ha
hecho FP y podría optar a ese trabajo).

Y el empresario de turno, cuando ve
esto pensará que es una gran oportunidad contratar (menos mal que hay un
contrato, aunque sea en prácticas) a un licenciado a precio de auxiliar...
Después las tareas que desarrolle, ya serán las que sean.

Dependiendo de las
perspectivas reales que tenga el empresario y del desempeño del trabajador, en
algún caso sí que es posible que exista ese desarrollo profesional, pero es
habitual es que no sea así, que simplemente se aproveche de las circunstancias
del mercado de trabajo.

Y claro, si el puesto que ofrece es ése pero por las
circunstancias hay personas con mayor formación que optan a él, no es extraño
que al final el empresario elija a una de ellas, pensando que puede obtener un
"equipamiento extra" por el mismo precio.

Quizás se podría limitar
por parte del Gobierno, pero es complicado, porque en muchos convenios los
mínimos establecidos son bastante irrisorios, con lo cual los empresarios lo
tienen en cualquier caso bastante sencillo.

Un saludo, y gracias por este
excelente ejemplo.

Pablo Rodríguez
Concha Barbero  - http://www.silencioactivo.blogspot.com/   |20-07-09
Por supuesto. Empleado satisfecho, cliente seguro y fiel. Se desviven con los
clientes, con las visitas, con los de fuera y obvian la importancia de
considerar a quienes llevan adelante la empresa, y que lo harían aún con más
ímpetu si se sintieran considerados e integrados en el proyecto empresarial.


Lo mismo sucede en el ámbito familiar y en cualquier otro. Una atención a
tiempo es fundamental.

Un saludo, Pablo.
Pablo Rodríguez   |20-07-09
Claro, Concha, ahí le has dado!!

Tanto en la empresa como en otros ámbitos si
cuidas la planta, la riegas, la abonas, etcétera, lo normal es que crezca sana y
en armonía; en cambio, si lo que siembras son vientos, recogerás
tempestades.

Un saludo
Pablo
Senior Manager  - www.seniorm.com   |20-07-09
Pues si Pablo, hoy estamos hablando el mismo idioma... ¿O estamos conectados.. o
en nuestras ocupaciones estamos sintiendo lo mismo?

Mucho de lo que explicas,
sobre todo lo de ganarse el corazón, es parte del liderazgo empresarial. A veces
olvidamos que el líder no es sólo una persona, sino puede serlo toda una
empresa... Hay empleados que siguen a la empresa como un ente total... y sólo
las que han sabido motivarlos, son las que se quedan con los mejores.


La
motivación está muy ligada a la comunicación y viceversa, pero las empresas no
empezarán a tomra este hecho en serio hasta haber perdido a sus talentos... o
eso creo.
Slds
SM
Pablo Rodríguez   |20-07-09
Hola, Senior, como habitualmente, unos apuntes muy interesantes los que
añades.

Sin duda que coincidimos en preocupaciones porque hay muchas
vivencias comunes en esta época. Es importante lo que dices, líderes puede haber
muchos, incluso "toda una empresa".

Y lo que comentas al final, es
lamentable, pero cierto, puede suceder en muchos casos.

Y no sé si es peor
eso, o que ni siquiera lleguen a darse cuenta de esa pérdida de talento, una vez
que la han sufrido.

Un saludo
Pablo
Jose Luis del Campo   |20-07-09
Buenas amigo Pablo.

Añadiría un punto más con tu permiso y que a los
especialista en managemente les encanta decir y se les llena la boca. Es la
"gestión del talento".

El talento solo se consigue obtener cuando el
empleado está completamente comprometido con el proyecto y es capaz de dar lo
mejor de si. Motivarlo, mimarlo, generar que esté en un buen clima de trabajo es
algo fundamental.

Tratemos de forma extraordinaria a nuestro equipo y este
nos dará sus resultados extraordinarios.

Un saludo
Pablo Rodríguez   |20-07-09
Hola, José Luis.

Claro, tienes toda la razón, cómo se va a hablar de gestión
del talento por un lado -y con la boca bien llena- si por otro se hace nada para
conservarlo y hacerlo crecer??

Un saludo, y gracias por tu
aportación.

Pablo
Jesús López  - http://www.apuntesgestion.com   |20-07-09
Hola Pablo,

Hace tiempo había escrito un pequeño artículo acerca de la
receta que nos proponía el IESE para ser un buen jefe:
http://www.apuntesgestion.com/2007/05/24/como-ser- un-buen-jefe/

Son
orientaciones básicas como Fijar objetivos claros y relevantes, Elogiar el
trabajo bien hecho, Corregir sin humillar o Saber escuchar pero son
orientaciones que a más de uno le haría bien leerse.

Gracias por la
reflexión,

Saludos,
Pablo Rodríguez   |20-07-09
Gracias, Jesús, me parecen unas recomendaciones muy interesantes las que has
traído a colación, y sin duda que más de uno debería repasar la lección... o
verla por primera vez.

Gracias de nuevo por la aportación, y por pasarte por
aquí.

Un saludo
Pablo
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Website:
titulo:
codigo UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
Por favor introduce el codigo anti-spam que puedes leer en la imagen.

3.23 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 
< Anterior   Siguiente >