Gestión de la diversidad PDF Imprimir
escrito por Pablo Rodríguez   
miércoles, 09 de diciembre de 2009

Las empresas, como cualquier otra organización, están compuestas por una gran diversidad de personas; podemos hacer diferentes grupos de análisis: gente con experiencia versus personas que no la tienen, trabajos técnicos o trabajos manuales, hay personas cuyo cometido es gestionar a otras personas, puestos que requieren un gran componente de atención al público o trato con el cliente, mientras que en otros no es tan necesario, o incluso hay estudios que diferencian la manera de trabajar según la cultura de procedencia, o separando hombres y mujeres, generalizando quizás excesivamente algunas pautas de comportamiento (los hombres son más… y en cambio, las mujeres son mejores en…).

Aunque no bueno basarse únicamente en estos estereotipos, sí que resulta interesante considerar que existen estas diferencias; quizás no deberíamos encargar cualquier tipo de trabajo a cualquier persona, o pensar que Fulanito, como habitualmente es muy bueno en su trabajo, es bueno para cualquier tipo de trabajo , o que siempre es la elección óptima cuando se trata de algo relacionado con sus funciones.

Tal y como afirmaba hace poco Senior Manager, puede resultar complicado gestionar a varias generaciones de trabajadores; no es inhabitual que hasta cuatro generaciones convivan dentro de una misma organización, y este hecho ya condiciona mucho la manera en que dichas personas ven el mundo en general y la empresa en particular.

La cuestión que nos deberíamos plantear es por qué no aprovechar esta diversidad en beneficio de la empresa, en lugar de ceñirnos exclusivamente a las jerarquías o al organigrama establecido.

Por ejemplo, si necesitamos realizar una campaña de marketing distinta y rompedora, ¿por qué no dar más protagonismo al chico nuevo del departamento, que puede aportar esas ideas frescas que necesitamos?

Si estamos buscando cómo mejorar los procesos de la empresa, ¿por qué no encargárselo a Matías, que acaba de incorporarse, el cual no sólo aportará nuevas ideas por su juventud sino también porque todavía tiene una perspectiva externa de la empresa?

Si tenemos un conflicto y solicitamos al departamento de Recursos Humanos su mediación en el mismo, ¿debería gestionarlo como siempre el jefe del departamento, o quizás debería hacerlo Clara, que lleva menos tiempo y está menos contaminada (no tiene ningún conflicto ni enemistad con ninguna de las partes), y además es una persona constructiva y con habilidades en la resolución de este tipo de problemas?


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Comentarios
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JFA     |09-12-09
¡Hola Pablo!

Vaya, al leer el título de la entrada pensé versaría sobre la
gestión de la diversidad en entornos/equipos multiculturales. De momento te dejo
la idea por aquí, yo también le dedicaré unas líneas en cualquier momento.

En
cuanto a todo lo que comentas... ¡cuánta razón tienes! :)

Saludos
Pablo Rodríguez   |10-12-09
Hola, JFA.

La verdad es que algo de eso había inicialmente, pero al final el
post derivó hacia otros derroteros, ya que me parecía interesante reseñar que la
diversidad puede provenir de otros criterios.

No obstante, quizás sí hable de
ello próximamente.

Saludos
Pablo
Fernando Lopez   |09-12-09
Hola Pablo:

Este es uno de los grandes retos de las empresas. Como dice
Senior Manager es complejísima la gestión de la diversidad porque no sólo está
el factor generacional que en si pone barreras a la gestión, sino también la
formación, la orientación política, religiosa, cultural etcétera. Hay empresas
que yo llamo de manual en la que todos los empleados parecen cortados por el
mismo patrón, pero al final, rascando un poco, te das cuenta de que no es así,
de que no se gestiona ni aprovecha la diversidad lo que en algunos casos puede
ser malo, y en otras bueno, dependiendo de la actividad y la visión de la
empresa.



Un abrazo
Pablo Rodríguez   |10-12-09
Hola, Fernando.

Incluso añadiría yo, al hilo de tu comentario, que en muchos
casos las empresas que tienen empleados cortados todos por el mismo patrón y es
así efectivamente, pierden cierto potencial; está bien que exista cierta cultura
corporativa, pero no hasta el punto de anular las posibilidades de discrepar o
de poder analizar otras opciiones, o de ver las cosas desde perspectivas
distintas.

Un abrazo
Pablo
Pepe Moral Moreno     |09-12-09
Buenas tardes, Pablo,
totalmente de acuerdo... nada que añadir; únicamente, que
en cualquier caso, estoy de acuerdo con tu premisa: no todo el mundo vale para
todo.
Una vez asumido ése punto, cuanta más personas aporten diferentes puntos
de vista (culturales, raciales, académicos, en base a experiencia), mejor; pero
ojo! la estrategia y la alineación de la organización no debe verse afectada; es
decir, hay que crear una auténtica cultura empresarial de la aportación global y
la responsabilidad individual, pero no podemos dejar que sea un
"desgobierno" y que cada uno tire por su lado.
Si conseguimos que cada
uno aporte su mejor cara, les damos oportunidades para que lo demuestren y sumen
valor, y además les dejamos claro hacia dónde tenemos que ir para que tiren en
la misma dirección, habremos conseguido crear una empresa con una cultura
envidiable.
Saludos,
Pepe Moral
Pablo Rodríguez   |10-12-09
Hola, Pepe.

Me parece muy interesante el matiz que añades, se puede (y diría
que se debe) conjugar la diversidad y las diferentes aptitudes, experiencias,
etcétera), con un cierto hilo común, en forma de cultura, estrategia,
etcétera.

Saludos
Pablo
JoseLuisdelCampo  - Buenos d     |10-12-09
Te doy la raz
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