Esto no es el nombre de una nuevo virus, ni nada similar, aunque responde a una patología muy común. El acrónimo en cuestión corresponde a las siglas de Not Invented Here (No Inventado aquí), y hace referencia al habitual rechazo que se produce hacia una idea por provenir de otra cultura, otro entorno, otra empresa…
¿Cuánto tiempo se pierde en las empresas por negarnos a adoptar o a adaptar soluciones que ya están probadas y funcionan, simplemente porque no las hemos ideado nosotros?
¿Cuánto tiempo se podría ganar -además de las propias mejoras que se incorporasen- si las empresas dejasen de mirar su propio ombligo y adoptasen técnicas de benchmarking?
Es muy humano aquello de que vemos antes la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio, y lo mismo que refleja este refrán en el aspecto negativo, sucede en positivo; muchas veces nos creemos que nosotros haremos tal o cual cosa mejor que nadie… ¿quién si no conoce mejor nuestra empresa, nuestra idiosincrasia y nuestra posición en el mercado?
Aunque en ocasiones sea así, conviene tener una mentalidad abierta, y no convertirse en un connaisseur, en el peor sentido del término (recomiendo leer el estupendo post de Fernando López a quien no lo haya hecho).
Este síndrome se produce habitualmente en el ámbito de la creación intelectual; diseñamos procesos, programas informáticos, propuestas de venta, etcétera -en los que invertimos gran cantidad de tiempo y esfuerzos- que ya están “inventados”, y podríamos copiar o adquirir de manera más rentable. ¿Pero cómo vamos a hacer eso, si seguro que nosotros podemos hacerlo mucho mejor?
A otro nivel, también es una actitud muy habitual en discusiones que mantenemos con jefes, colaboradores, clientes, proveedores… o familiares y amigos (tengo que reconocer que recientemente me ha sucedido a mí).
Si pensamos hacer algo de una determinada manera y nuestro interlocutor hace una propuesta distinta, aunque pensemos que es mejor, la primera reacción es muy habitualmente la de justificar y defender nuestra postura.
Ante esta enfermedad sólo vale un antídoto, la humildad. Si somos capaces de reconocer y valorar otras ideas y propuestas, todos saldremos ganando, empezando por nosotros mismos.
Simplemente hay que hacerse una pregunta: Si las dos ideas fuesen mías, ¿cuál escogería?



RT @jmbolivar: Síndrome NIH http://bit.ly/2hQlOL #interesante #feedly
Síndrome NIH http://bit.ly/2hQlOL #interesante #feedly