¿Jefe o jefa? PDF Imprimir
escrito por Pablo Rodríguez   
martes, 09 de febrero de 2010

Hay debates que no deberían tener razón de ser, y es probable que en el futuro sea así, pero aún hoy en día no se ha conseguido una igualdad real en el ámbito profesional, y por ello surgen este tipo de cuestiones.

Según una encuesta de Randstad, los trabajadores prefieren tener de jefe a un hombre antes que a una mujer, según destacan diversos medios. En realidad, la votación está bastante igualada, ya que un 30% prefiere a un hombre y un 24% a una mujer (por lo tanto, habría un 46% que no se  decantaría por una u otra opción, lo cual también me parece bastante significativo).

Cuanto mayor es la formación del encuestado, menos importancia le da al hecho de que su jefe sea hombre o mujer. Por edades, se produce un resultado llamativo, ya que la mayor diferencia a favor de los hombres como jefes se produce en el rango medio, entre 30 y 44 años.

Existe un factor cultural que ha propiciado que tradicionalmente los jefes hayan sido hombres, aunque progresivamente aumenta el número de mujeres en puestos directivos, en consonancia con su predominio en las universidades españolas.

Actualmente, las mujeres han alcanzado el 20% de los puestos de alta dirección, según datos del Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME). Es una cifra pequeña todavía, pero en paulatino ascenso.

Hay también cierto debate sobre las diferentes características de liderazgo femenino frente al masculino. Según el estudio de Randstad, “las mujeres demuestran más compromiso y están más orientadas a la tarea, es decir, presentan más responsabilidad por lo que hacen y un alto grado de sacrificio. Ellas también se caracterizan por ser más organizadas y prefieren un entorno laboral más estructurado, prestando más atención a los detalles.

 

Mientras que ellos tienen un pensamiento más teórico y ofrecen enfoques más estructurados y globales. Esto les permite tomar decisiones más rápidamente y al ser menos expresivos presentan una mayor contención emocional. Además, son más creativos que las mujeres y aportan mayor cantidad de soluciones originales.

 

Pero las mayores diferencias entre hombres y mujeres se presentan en su forma de liderar a los equipos. Los varones están interesados en alcanzar puesto de responsabilidad en la empresa, así como ser el centro de atención cuando surge la ocasión. Las mujeres directivas son más cercanas a sus equipos, gracias a su mayor involucración personal con sus trabajadores y prefieren posicionarse cerca de sus superiores”.

 

¿Quieres participar en el debate? ¿Jefe o jefa?


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Comentarios
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Fernando López   |09-02-10
Hola Pablo:

A mi personalmente, me es indiferente. he tenido Jefes y Jefas y
en los dos casos han sido buenos y menos buenos. Para mi, es un debate que
debería desaparecer. Solo distingo de los capaces de los incapaces. Y estos
pueden ser es o as.
Un abrazo
Pablo Rodríguez   |09-02-10
Hola, Fernando, estoy de acuerdo contigo, es un debate que no debaría ni
existir, aunque lamentablemente todavía no existe una equiparación real de
hombres y mujeres en muchos aspectos, incluido en el laboral.

Fíjate si es
así que yo he tenido bastantes compañeras, pero nunca una jefa. En cualquier
caso, es obvio decir que las capacidades -o incapacidades- no dependen del
género, se puede ser muy valioso o un inútil siendo hombre o siendo mujer.

Un
abrazo
Pablo
Alberto Barbero   |09-02-10
Hola, Pablo:

Mi mujer suele decir que para que una mujer llegue a un puesto de
alta dirección, ha de ser doblemente hombre, y he de decir que en mi experiencia
no le falta razón: los valores imperantes en la empresa son más
"masculinos" que "femeninos".

Por el contrario, también creo
que está habiendo cierto cambio y que quizás nos estemos dirigiendo -bajo los
condicionantes biológicos de que los cerebros de hombres y mujeres parecen ser
diferentes- a que las diferencias sean más individuales que de género.
Pablo Rodríguez   |09-02-10
Hola, Alberto.

Aún hoy en día, y ahí están las cifras, las mujeres no ocupan
suficientemente puestos de responsabilidad, y en muchas ocasiones, ese mismo
desequilibrio supone que para llegar a ellos deban demostrarlo "el
doble".

Afortunadamente, sí que va cambiando esta situación, aunque poco
a poco.

Un abrazo
Pablo
Astrid Moix     |09-02-10
Hola Pablo,
Entiendo tu buena intención al plantear de nuevo este dilema, pero
en mi opinión, encuestas como la de de Randstad tan solo contribuyen a perpetuar
una discusión que hace años que deberíamos haber superado. La realidad ya es
suficientemente penosa como para ir perpetuando los estereotipos de género con
debates y encuestitas. Es como si en USA o en el Reino Unido se preguntara si se
prefiere tener un jefe de raza blanca o de color. Creo que hoy en día quedaría
algo chocante, ¿no?.
Por otro lado, creo que ya debería estar claro que las
diferencias en las personas son individuales, y que los aspectos biológicos y de
género tienen su influencia, es verdad, igual que la tiene la edad y la
experiencia, la clase social, la formación, el entorno familiar o el vivir en la
ciudad o en el campo. Todo eso y mucho más nos hace singulares y únicos como
personas. Y también como jefes y empleados, para lo bueno y para lo malo.
Un
saludo,
Pablo Rodríguez   |09-02-10
Hola, Astrid, gracias por participar.

Estoy de acuerdo, y así comienzo el
post, ni siquiera deberían plantearse este tipo de encuestas, al igual que otras
dicusiones como las que citas (y seguro que en EE.UU. también las hay en cuanto
a la raza, no hay más que ver lo que se destacó en su momento que Obama fuese
"el primer presidente negro").

Como comentaba con Fernando, y como
bien dices, hay muchos factores que conforman las cualidades de una persona para
un puesto, y no el género, ya que aunque pudiese haber ciertas diferencias entre
hombres y mujeres en la manera de afrontar las cuestiones, no deja de ser una
generalización.

Se puede argumentar: las mujeres en general, son más cercanas
a sus equipos, o los hombres, en general, son más contenidos emocionalmente,
pero no dejarían de ser generalizaciones, y como bien dices, todos somos
singulares y únicos como personas.

Un saludo
Pablo
Javier Rodríguez   |09-02-10
Pues como todo en la vida, hay que buscar el equilibrio y tratar de compaginar
los valores positivos que aporta cada sexo. Ni más ni menos.
Un abrazo.
Pablo Rodríguez   |09-02-10
O de cada persona, diría, independientemente del sexo u otras
consideraciones.

Un abrazo
Pablo
Maria     |09-02-10
Interesante debate, Pablo.

Y tienes mucha razón cuando dices que los
hombresLos están interesados en alcanzar puesto de responsabilidad en la
empresa, así como ser el centro de atención y que las mujeres son más cercanas a
sus equipos y que se involucran más, yo pienso lo mismo.

He tenido jefes y
jefas, y es algo que nunca me lo he planteado, me da igual, lo importante es
tenerlo jajaja que sigo en el paro, y veo que como siga así el país por mucho
tiempo.

Saludos.
Pablo Rodríguez   |09-02-10
Aunque no he tenido nunca ocasión de tener jefas, supongo que hay de todo, pero
posiblemente ciertas características se produzcan más en los hombres y otras en
las mujeres.

Ánimo, y a ver si aparece algo pronto!!

Un saludo
Pablo
Josep Julián   |09-02-10
Hola Pablo:
Para empezar, coincido con Astrid en el sentido de que este tipo de
encuestas promovidas por empresas como Randstat tienen dos defectos. El primero,
que formulan mal las preguntas porque no es lo suyo y el segundo, que tratan de
arrimar el ascua a su sardina.
Por cuestiones que no vienen al caso, he tenido
más de una oportunidad de debatir con mujeres el tema del famoso liderazgo
femenino. La conclusión final es que, más allá de los estereotipos, todavía no
existe diferencias reales o mejor dicho, que las mujeres cuando lideran tienden
que ser doblemente hombres como dice la mujer de Alberto.
Probad de hacer las
siguientes preguntas a las mujeres con responsabilidades ejecutivas y si puede
ser con responsabilidad de CEO.
En tu empresa,
¿las mujeres cobran lo mismo
que los hombres por idéntico trabajo?
¿desde que ocupas el cargo, te has
preocupado por mejorar el balance entre trabajo y vida familiar de tus
empleados?
¿Has operado cambios en la política de comunicación y
participación?
¿Has adoptado medidas de discriminación positiva?
La respuesta
a todas estas preguntas suele ser no y cuando preguntas por qué la respuesta más
habitual es porque todavía no ha llegado el momento.
El dilema no es la
capacidad en razón del sexo. Tener jefe o jefa no es mejor en función de si es
hombre o mujer. Es más, diría que incluso algunas mujeres estarían dispuestas a
tener un jefe si su jefa es mala y a la inversa. El problema es que todavia las
mujeres no han aportado un valor diferencial a su liderazgo. Y creo que nos hace
mucha falta.
Un abrazo.
Pablo Rodríguez   |09-02-10
Me parece acertada tu conclusión, probablemente el planteamiento de Randstad no
es adecuado, y así sale lo que sale: los titulares de las noticias donde se
recogía el estudio solían ser de este tipo (éste es del Expansión): "Los
trabajadores prefieren tener de jefe a un hombre antes que a una
mujer".

Y es cierto y estoy de acuerdo, el dilema no es ni puede ser la
capacidad en razón del sexo. Yo creo que muchos responden a esta pregunta en
función de sus experiencias más o menos limitadas o incluso de las recientes (si
he tenido dos malos jefes y una jefa buena, diré que las mujeres son mejores
como jefes, y viceversa).

Ahora que lo mencionas, recuerdo haber leído alguna
entrevista a alguna alta directiva en España, en la que mencionaba dos aspectos,
uno, que en muchos casos había renunciado a aspectos que ella consideraba
importantes como mujer (o como dice Alberto, tenían que ser "más hombre que
los hombres).

Aunque por otra parte, sí trataba de establecer alguna
diferencia respecto al trato al equipo y a la equiparación de mujeres y hombres
(más que equiparación, valorar a las personas según su desempeño,
independientemente del sexo).

Un abrazo
Pablo
Mari Cruz     |09-02-10
A Dios gracias apreciado Pablo has publicado tu magnífico post a colación de la
encuesta de Randstad, porque esta mañana cuando leí la noticia perfilé un
borrador que evidentemente no era ni tan educado ni tan acertado, sacar a
relucir ahora este tipo de debates lo único que conmina es a generar polémica
sin sentido, todo hay que decirlo quizá es lo que se pretendía.


Afortunadamente los comentarios están siendo de lo más interesantes.

En
mi opinión como ya indicó Fernando, no es cuestión de género si no de número de
neuronas que se tienen a pleno rendimiento, cuestión de capacitación para ser
jefe, incapaces hemos tenido todos como superiores tanto hombres como mujeres.


Es cuestión de tolerancia, flexibilidad, seguridad en sí mism@s, saber
generar equipo y lograr objetivos.

Evidentemente se nos hace culturalmente
normal tener jefe porque ha sido así durante muchos años.

Es un tema
cultural que evolucionará en la medida que nosotros, todos y cada uno de
nosotros cambiemos; y estamos en ello.

Cierto es como apunta Josep que
muchas mujeres que han llegado a la cima indican que han tenido que renunciar a
muchas cosas.

Supongo que dentro de 15 años cuando un padre/madre puedan
educar a su hijo/a solo y no asistir a una reunión a las 19 horas por desear
compartir su tiempo con él/ella sea normal, en lugar de quedarse en la oficina
haciendo méritos, cuando esto ocurra entonces esta noticia no tendrá sentido
porque habremos evolucionado, de momento estamos en el camino.

un abrazo a
todos. Mari Cruz
Pablo Rodríguez   |09-02-10
Gracias, Mari Cruz, por tu completísimo comentario, que enriquece el
debate.

Posiblemente llevéis razón, quizás sólo buscan publicidad gratuita a
través de titulares más o menos polémicos (de hecho, me llama la atención que
aunque en realidad a la parte más importante, un 46%, le da igual, se resalta
esta "victoria" por 30% a 24%).

Indudablemente, hay cierto componente
de tradición en esto, ya que hasta ahora, y aún sigue siendo así,
mayoritariamente los jefes son hombres. Pero también es irrebatible que la
valoración no depende (o no debería depender) del sexo de la persona, sino, como
bien indicas, de capacitación, tolerancia, flexibilidad, liderazgo,
etcétera.

Para que se vaya reforzando ese cambio cultural, también es
importante el cambio de las políticas laborales, en lo que respecta a la
conciliación, reparto de las tareas y responsabilidades familiares, permisos
retribuidos, horarios, etcétera, de manera que no sea raro que alguien quiera
salir a una hora para estar con su familia, y pueda hacerlo.

Un abrazo
Pablo
Germán   |09-02-10
Hola, Pablo:
yo estoy con Astrid, y formularía el estúpido debate en los
siguientes términos: ¿jefe/a creyente o jefe/a ateo? ¿A que es algo absurdo?
Pues eso. Es tan manido el argumento que ya no sé qué aportar (no, no lo digo
por tu artículo, ni muchísimo menos, sino por el hecho de que el debate todavía
esté en boga).
Puedo decir en mi experiencia que he tenido mejores jefes que
jefa (sólo he tenido una) y jamás he pensado que su incapacidad y frialdad
fuesen debidas a que era una mujer, sino a su falta de preparación para el
mando. De modo que yo lo expongo desde la perspectiva contraria, mira tú por
dónde.
Un abrazo, Pablo.
Pablo Rodríguez   |10-02-10
Pues tenéis razón quizás no hubiera merecido ni que le dedicase un post al
asunto, por promover debates absurdos.

Como le comentaba a María, yo no puedo
opinar personalmente sobre ese asunto concreto, pues no he tenido jefas, pero sí
compañeras, y hay de todo, como en el caso de los hombres, lo cual demuestra que
es un debate que no tiene sentido, no depende del género, sino de otros
aspectos.

Un abrazo
Pablo
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