| La situación bancaria a pie de oficina |
|
|
| escrito por Pablo Rodríguez | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| viernes, 29 de enero de 2010 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
En uno de los artículos más leídos de esta web, comentaba cómo está el sector bancario en España. Era a principios de marzo de 2009, y aunque he dedicado otros artículos a profundizar un poco más en el estudio de este tema, hoy quiero hacerlo desde un punto de vista distinto.
En otras ocasiones analizaba la solvencia, la liquidez, la morosidad actual y previsible –derivada en gran medida del gran importe del crédito a la promoción inmobiliaria, y en especial el dedicado a la compra de suelo, de difícil recuperación.
La situación en estos diez meses ha cambiado poco; aunque el Banco Central Europeo ha proporcionado liquidez en grandes cantidades y muy barata, y a pesar del apoyo del Gobierno a través de avales para la obtención de financiación, la morosidad latente sigue pesando con fuerza en los balances, y de hecho, el BBVA ha sido penalizado en la Bolsa por reconocerla.
Hoy quiero verlo desde otro ángulo, cómo se siente la situación a pie de oficina. Por supuesto, no es una encuesta realizada de modo estricto, pero sí recoge las circunstancias tal y como las viven directores y diversos empleados de entidades bancarias.
Hoy en día, a pesar de que aparentemente han vivido un año más tranquilo, la presión a la que se ven sometidos, según comentan, ha aumentado. Por una parte, les han reducido atribuciones, ya que ahora todas las entidades “han descubierto” que deben realizar un cuidadoso análisis de riesgos antes de conceder un crédito, y este análisis viene determinado por el departamento de control de riesgos y/o es en gran medida automático (según los datos del cliente, el ordenador proporciona el rating o scoring del mismo, y si es apto para el crédito o no, con qué garantías, etcétera).
Pero siguen exigiéndoles resultados, y alcanzar esos objetivos está muchas veces fuera de su alcance.
Además, es previsible, como decía, un incremento considerable de la morosidad que provoca un intenso esfuerzo para mejorar la eficiencia y reducir los costes. En la práctica, estas reducciones de costes suelen conllevar la disminución de la plantilla, a base de cierre de oficinas (la red comercial en España es demasiado amplia), reducción del horario, despidos, no renovaciones o prejubilaciones.
Por otra parte, está el tema de las fusiones, que afecta especialmente a las Cajas (ahora la Comisión Europea ha autorizado el FROB hasta junio de 2010, lo que producirá una aceleración de los procesos), aunque también podría afectar a algunos Bancos, ya que, salvo el Santander y el BBVA, están muy centrados en el mercado doméstico, con los problemas de morosidad y de deterioro de la economía que vivimos.
En esta tesitura, muchos de los empleados de banca tienen miedo de ser afectados por un ajuste de la plantilla, mientras que otros cuya edad está entre 55 y 65 años están deseando que les ofrezcan una prejubilación adecuada. Desde aquel estupendo director al cual dediqué en su día un post, que ya lo ha hecho, hasta otros que rondan esa edad.
Como decía, sin pretender que esto sea una estadística científica, una parte muy substancial de los que conozco en esta situación están anhelando que les llegue una buena oferta, y prejubilarse.
Y esto, mientras el Consejo de Ministros analiza hoy la propuesta para retrasar la edad de jubilación hasta los 67 años.
Powered by !JoomlaComment 3.23
3.23 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved." |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|



