Demagogia sí, demagogia no PDF Imprimir
escrito por Pablo Rodríguez   
miércoles, 24 de junio de 2009

Hoy estoy un poco más reivindicativo de lo habitual, o simplemente es que no acabo de enterarme muy bien. ¿Es esto demagogia o estoy equivocado? Por otra parte, yo también sé jugar a ese juego de la demagogia. ¿A quién le apetece jugar?

 

No es una cuestión para hacer bromas, pero a mí esto ya me está pareciendo de chiste.

 

Ya comenté en algún artículo anterior cómo el funcionamiento del mercado de trabajo responde básicamente, al igual que el de otro mercado cualquiera, al cruce de oferta y demanda, que establece el precio (es decir, el salario) y la cantidad demandada; aunque en circunstancias como las actuales, tal y como explicó Keynes, podemos permanecer en una situación de desempleo elevado, al estar la demanda muy debilitada y las expectativas futuras ser negativas.

 

Bien, hasta aquí -aunque podríamos entrar en matizaciones- está claro. Los empresarios quieren pagar un precio por alguien que trabaje para ellos, los trabajadores están dispuestos a trabajar por otro, y en el cruce de oferta y demanda, el empresario contrata al trabajador por un salario.

 

La Confederación de Empresarios, CEOE, argumenta que hay que abaratar el despido, porque su elevado coste es uno de los motivos por los que en España se destruye empleo masivamente. La razón que esgrimen es que a medida que transcurre el tiempo, los costes del despido son más altos, y el empresario, ante la incertidumbre económica, prefiere despedir ahora que en el futuro. Hum… ¿Será cierto?

 

Los sindicatos señalan que es al contrario, el empleo que se está destruyendo mayoritariamente es el temporal, cuyo coste de despido es bastante barato. Hum… ¿tendrán razón?

 

Por fortuna, he conocido buenos y malos empresarios (de todo se aprende), los que se preocupan por sus trabajadores y los que los ven simplemente como recursos, pero el argumento de la CEOE no me acaba de convencer. El empresario “tipo” siempre piensa que va a salir adelante, no creo que se plantee la disyuntiva de esa forma: “voy a despedir a Fulanito ahora que puedo”. No me lo creo. Me suena un poco a demagogia, a querer aprovechar la coyuntura para abaratar el despido.

 

Por supuesto, tampoco me creo la argumentación que afirma que el empresario considera a la hora de contratar a un empleado cuánto le va a costar despedirlo; salvo en contratos temporales que ya lleven aparejada la indemnización, el empresario no piensa en ese coste. Está contratando a un trabajador, ¿cómo va a estar pensando ya en despedirlo?

 

Añadiendo más leña a este fuego, el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, ha aconsejado a España realizar una reforma laboral en la que se abarate el despido.

 

Bueno, ya dije que yo también quería jugar un poco a esto de la demagogia. ¿Por qué estos dirigentes que tanto insisten en bajar sueldos y abaratar despidos no empiezan por sí mismos? ¿Cuánto gana Trichet? Más de trescientos mil euros. Tiene un cargo muy importante, tiene que tener un buen sueldo, sin duda. Puede bajárselo a por ejemplo… cinco mil euros al mes, seguiría siendo un magnífico sueldo, ¿no? O a tres mil, total seguro que tiene todo pagado… En fin, es fácil hacer demagogia.

 

Un último y sencillo ejercicio, en el que no pretendo por supuesto la exactitud en el cálculo, ya que no es el objeto de este artículo, sino simplemente para ver lo absurdo que es el debate.

 

La CEOE solicita que se baje el coste del despido a 20 días por año trabajado (que es la cifra que hay ahora para causas objetivas) en lugar de los 33 días por año o 45 según las causas del despido o el tipo de contrato.

 

Supongamos un trabajador cuyo coste es de 24.000 euros al año, y que lleva tres años trabajando.

 

- Coste del despido con 20 días por año: 24.000*20/365*3 = 3.945 euros.

 

- Coste del despido con 33 días por año: 24.000*33/365*3 = 6.510 euros.

 

- Coste del despido con 45 días por año: 24.000*45/365*3 = 8.877 euros.

 

Entre los 45 días y los 20 hay una diferencia de 4.932 euros, que puede parecer mucho o poco… Son 1.644 euros por año, es decir, un 6,85% del salario. ¿Realmente es tanto? ¿Es una diferencia decisiva para que el empresario no contrate o despida al trabajador?

 

Quizás lo que habría que abaratar sería el empleo y no el despido, por ejemplo, bajando las cotizaciones de las empresas a la Seguridad Social, que suponen un elevado coste, de más del 30% del salario (sin reducir las prestaciones de ésta, por supuesto).


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Comentarios
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albert1967   |24-06-09
yo creo que en la conyuntura actual, reducr la indemnización por despido podría
ser peor, porque aumentaría el número de despedidos

por otra parte, no entiendo
por qué en su momento los empresarios no usaron masivamente el contrato con
indemnización de 33 días. que ya supone una rebaja importante. la propuesta de
fedea contemplaba esa cuantía para los trabajadores más antiguos, no es un
cifra desorbitada.


en los cálculos que tu haces, habría que considerar que si
el despido es en el marco de un ere, la indemnización baja a 20 días, y para
según qué empresas, la seguridad social paga una parte
Pablo Rodríguez   |24-06-09
Hola, Albert, gracias por tu aportación!!

La CEOE dice que es cuestión de
mercado, como el coste del despido es más alto, se contrata menos, y se despide
más?? Parece algo un poco raro.

Como bien dices, si se facilita el despido,
lo normal es que se despida más (sólo hay que preguntarse: ¿qué sucedería si el
despido fuese gratuito?)

Los cálculos que hice, ya digo que no pretendían ser
académicos, es decir, no pretendía explicar aquí cómo se calcula un finiquito,
sólo tratar de cuantificar de qué estamos hablando ;)

Porque parece que la
CEOE, aprovechando la coyuntura, quiere "vender" que una de las
soluciones para bajar el desempleo es abaratar el despido, e incluso convencer a
los trabajadores de ello, que digamos: bueno, si la solución para que haya
empleo es que el despido sea más barato...

Un saludo
Pablo Rodríguez
Esteban   |24-06-09
Yo estoy deacuerdo con Albert, si es mas barato despedir, despediran más gente,
cómo va a ser de otra manera?? Me lo explique alguien, ke no entiendo... :p
Pablo Rodríguez   |24-06-09
Pues sí, yo tampoco lo acabo de entender...
Gracias por tu comentario, Esteban
santiaguesa   |24-06-09
A mi lo que me parece indigno es que las personas que plantean el abaratamiento
del despido, sean personas que tienen unos sueldos indecentes.

Además cuando
son cesados de sus cargos (que no despedidos) cobran unas indennizaciones que
nada tienen que ver con los 20, ni los 33, ni los 45 días por año trabajado.
Para ello cuando firman sus contratos se cuidan mucho de blindarlos en caso de
ser cesados antes de tiempo, o al llegar su finalización.

Puestos a hacer
demagogia........

¿Son estas las personas que deben decidir si se debe abaratar
el despido, si se deben bajar los salarios de los trabajadores?
Pablo Rodríguez   |24-06-09
Efectivamente, no había comentado lo de las indemnizaciones, que ya termina de
rematar la faena!! Tienes toda la razón, muchos de estos altos cargos tienen
contratos de alta dirección con indemnizaciones de muchos ceros, así que, ¿qué
problema tienen ellos?
Gracias por tu aportación, que añade un importante
elemento.
María Hernández  - Caso real   |24-06-09
Voy a contarles un caso real del que tuve noticia ayer y luego hagan sus propias
conclusiones. Como dice Pablo, no todos los empresarios son "malos",
pero con unos cuantos como el del caso que voy a relatar tenemos bastante.

Un
empleado con contrato indefinido no le resulta muy productivo a la empresa
porque sus "servicios" apenas llegan para pagar sus "gastos". El
empresario contempla la posibilidad de prescindir de sus servicios. Hasta aquí
todo normal, entendible al menos...no produces, no vales.
Lo normal sería
presentarle un despido por causas objetivas alegando "ineptitud" o, en
todo caso, ofrecerle un despido improcedente, pero ¿qué pasa? que no quiere
pagar ningún tipo de indemnización, ni de 20, ni de 45 días. Entonces se le
ocurre, por aquello de la movilidad, cambiarlo de centro de trabajo por motivos
organizativos. El empleado no llega a entenderlo así y le dice que lo despida y
la contestación del empresario es "Ah, pero si yo no te quiero despedir, es
un cambio por motivos de producción,a pesar de las circunstancias yo te sigo
ofreciendo un puesto de trabajo, pero si quieres irte es como "baja
voluntaria" y siendo así no te corresponde indemnización, ni nada, excepto
liquidarte lo que se te debe hasta este momento" (sueldo, días de vacaciones
sin disfrutar, prorrateo de pagas extras si procede). El trabajador queda sumido
en un limbo, sin entender muy bien que está pasando. Entre sus desvaríos le
comenta al empresario "bueno, al menos arréglemelo para cobrar el paro"
a lo que el empresario responde "Imposible, para que éso ocurra tengo que
presentarte un despido y una indemnización y yo no puedo presentarte un recibo
por una cantidad que no vas a cobrar, pero hablaré con el asesor a ver qué me
dice".

La respuesta del asesor creo que la deberíamos conocer todos
"No se puede hacer éso", pero en la práctica, en el día a día, hay mucha
gente que termina firmando por un lado una "baja voluntaria" y por el
otro "un falso despido", de manera que el empresario gana por todos
lados: parece que le ha hecho un favor al empleado, al proporcionarle la
posibilidad de cobrar el paro (por tanto, encima de apaleado tiene que estar
agradecido), por otro lado se guarda sus espaldas con una baja voluntaria
firmada, por si las flies, pero lo arregla todo presentando un despido por
causas objetivas, con una indemnización de 20 días, que el empleado firma haber
recibido, pero no, de manera que ese dinerito pasa de blanco a "negro" y
aquí todos tan contentos.

Y yo me pregunto una cosa, ¿no hubiera sido más
práctico hablar con el empleado en cuestión, contarle lo que está pasando con su
"productividad" y darle un plazo para mejorarla a sabiendas que si no
progresa, el despido será la opción que quede?. Si un empleado ha superado el
periodo de prueba, se le han hecho los contratos por tiempo definido que marca
su convenio hasta convertirlo en indefinido... ¿no era productivo entonces o
si?. Desde mi punto de vista darle una oportunidad al empleado, conociendo que
es lo que opina su jefe de su trabajo y su productividad hubiera sido un paso
inteligente, pero claro, terminar la relación laboral como la han terminado es
más "productivo" para el empresario.

Sinceramente,no creo que
abaratar el despido sea la mejor manera de conservar empleos, al contrario, con
mentalidades así, lo que se escuchará es "Renovar o morir", pero quien
tiene todas las papeletas de morir será aquel quien más tiempo lleve en una
empresa, porque "la savia nueva" aguanta más y cobra menos. Con el
despido "libre" lo que tendremos será una "eventualidad
perpetua".

Un saludo,
María Hernández  - Caso real (continuación)   |24-06-09
...por si las flies, pero le presenta un "despido falso" con una
indemnización por causas objetivas que el empleado firma haber recibido, pero
no, de manera que el dinerito "no cobrado" pasa de ser blanco a
"negro" y aquí todos tan contentos.

Creo que lo inteligente hubiera
sido hablar con el empleado, darle a conocer los puntos de vista de su jefe
respecto a su "productividad" y darle un plazo para rectificar a
sabiendas que de otra manera solo le queda el despido. Pero no vale la
inteligencia, lo que prima es la "producitivad" y un despido hecho de
esta manera para quien es productivo es para el empresario.

Pienso que
abaratar los despidos no conseguiría mantener empleos, al menos con mentalidades
así. Con el despido "libre" lo que se escucharía es "Renovar o
morir" y quien tiene todas las papeletas para perecer sería quien hubiera
permanecido más en la empresa, porque "la savia nueva" aguanta más y
cobra menos. Pasaríamos a tener "una eventualidad perpetua".

Un
saludo
Pablo Rodríguez   |24-06-09
María, gracias por aportar más detalles al debate!!

El caso que comentas,
lamentable, pero muy a la orden del día, parece que los empresarios y asesores
-algunos, por lo menos- se esmeran más a la hora de hacer trapicheos y de buscar
como rascar unos euros por aquí y racanear otros por allá, que en buscar modos
de aumentar la productividad y las ventas, y tener a sus trabajadores
motivados.

Y que al final el trabajador aun le tenga que pedir el favor...
demuestra también que una parte del debate es falso, en el sentido de que en
muchas ocasiones, las partes que firman el contrato (cuando hay contrato, que
ésa es otra) no están en igualdad de condiciones.
María Hernández  - ¿Igualdad de condiciones?   |25-06-09
Ante todo, perdón por haber enviado la segunda parte del email anterior, pero es
que me pareció que no había llegado entero, sorry.

En cuanto a la igualdad de
condiciones a la firma de un contrato... NO la hay.
En primer lugar, el que
viene a buscar un empleo, normalmente, viene por necesidad, es decir, no tiene
otro. Por tanto, ya desde el primer momento el empresario tiene una carta a su
favor.
En segundo lugar, la gran mayoría de las veces, las condiciones que te
cuentan sobre tu contrato son verbales y el contrato, aunque lo firmaras, no lo
vuelves a ver hasta pasados unos días, cuando no, semanas.
Para cuando lo
puedes leer tranquilamente, ya está firmado y es, cuando de verdad, lees la
letra pequeña.
Si ya está firmado, no tienes nada que hacer, has aceptado y
punto.
En el caso de que no cumplas con tus obligaciones laborales, el
empresario tiene la potestad para finalizar el contrato, en cambio, si es el
empresario quien te impone otras diferentes a las pactadas o las que son propias
de tu categoría, tienes que aguantarte y, en todo caso, denunciar, pero sin
dejar de hacer lo que te manda, hasta que resuelva el tribunal y para entonces
ya casi da igual porque estás sentenciado a "muerte", tengas o no tengas
razón.
Pero aún es peor, si el empresario no cumple sus obligaciones, como por
ejemplo el pago de salarios, los empleados tienen que continuar la relación
laboral acudiendo a sus puestos de trabajo, si siguen dados de alta en la
SS.SS., como ocurre en los casos donde la empresa quiere cerrar a toda costa.
Este asunto me parece muy serio, ¿como es posible que un trabajador tenga que
esperar 6 meses para poder "finalizar" un contrato si el empresario no
cumple con el pago de salarios?

¿Igualdad?, para nada.

Saludos.

P.D.
Gracias por pasarte por mi blog
Pablo Rodríguez   |25-06-09
Hola, María, no hay nada que perdonar, al contrario, gracias por tus
interesantes aportaciones :-) (he revisado el tema de los comentarios, que tenía
un número de caracteres limitado un poco pequeño, pero ya lo he
aumentado).

Esta parte a mí me parece fundamental, aunque algo se ha avanzado
en el derecho y la protección de los trabajadores, como parte normalmente más
débil, muchos empresarios se aprovechan todavía de su situación de poder
-afortunadamente hay otros muchos que actúan "legalmente".

Y aun así,
como sucede en el caso que citas, el empleado tiene que continuar muchas veces
con sus obligaciones más allá de lo que parecería razonable, mientras el
empresario ha dejado de cumplir, o ha desaparecido.

Este caso, el del
empresario que desaparece, por lo menos por aquí, ha sucedido ya unas cuantas
veces últimamente, según publicó la prensa, en especial en empresas ligadas a la
construcción; y los trabajadores, sin saber muy bien qué hacer...

Gracias de
nuevo por tus cualificadas aportaciones, y seguimos
debatiendo!!

Saludos
Pablo
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