Explicaciones de la crisis y el síndrome del corazón roto PDF Imprimir
escrito por Pablo Rodríguez   
martes, 18 de agosto de 2009

Como todo el mundo sabe, Leopoldo Abadía se ha convertido en un gurú a raíz de sus explicaciones del origen de la crisis.

 

Sus famosos ninjas (No Income, No Job and no Assets, es decir, sin ingresos, sin empleo y sin propiedades), popularizados primero a través de Internet y después desde el programa de Buenafuente, nos han ilustrado acerca de cómo surgió todo esto, y recientemente lo ha explicado en un libro en el que amplía sus comentarios para que todo el mundo lo entienda.

 

Recientemente, he leído un artículo en el Magazine de El Mundo que añade algunos datos muy interesantes en relación con la actuación de varios de los protagonistas de la situación, el cual comentaré a lo largo de este artículo.

 

Hay un viejo chiste que está muy de moda en la actualidad, según el cual los economistas sólo saben explicar lo que ha pasado, pero son incapaces de predecir el futuro. Desde esta posición, muchos rechazan la consideración de la economía como una ciencia, al resultar demasiado impredecible.

 

Como ya he comentado en alguna ocasión, la economía es una ciencia que ha progresado mucho en los últimos decenios; se pasó de analizar modelos de competencia perfecta a otros tipos de competencia, a tener en cuenta las expectativas, al estudio del comportamiento de los consumidores, a la consideración de los equilibrios con desempleo, a la comprensión de la influencia del monetarismo y de las política fiscales, al uso de modelos de predicción econométrica, etcétera.

 

Sin embargo, es una ciencia social en la cual intervienen gran cantidad de variables conectadas entre sí, dando lugar a infinidad de combinaciones. Es bastante factible hacer estimaciones, la econometría ha avanzado mucho y existen diversas leyes económicas, pero queda siempre el factor humano, la posibilidad de errar, de comportarse atípicamente o incluso de aprovechar los fallos del sistema para lucrarse.

 

En el artículo en cuestión se comenta cómo el intento de convertir la economía en una ciencia pura nos ha llevado al desastre, o casi.

 

Todo surgió porque en el mundo de los seguros, se descubrió que cuando moría un cónyuge, el otro tenía una probabilidad mucho más alta de morir en poco tiempo, lo cual se denominó síndrome del corazón roto (como curiosidad, en el caso de las mujeres es el doble de probabilidades y en el caso de los hombres, seis veces más).

 

En los años ochenta y noventa, muchos físicos y matemáticos fueron contratados por grandes entidades de Wall Street, para aplicar las matemáticas a la evaluación de los riesgos. En un principio el sistema fue bien, pero ya en 1998 un Hedge Fund o fondo de alto riesgo muy famoso, el Long Term Capital Management, que operaba con estas técnicas matemáticas, tuvo serias pérdidas y tuvo que ser rescatado.

 

De ahí se podría haber deducido que la dificultad para conseguir un modelo matemático que refleje la complejidad de las interrelaciones económicas no permitía esta “vía científica” de la economía, pero en lugar de esto, se llegó a la conclusión de que había que perfeccionarla.

 

He aquí donde surge la figura de David Li (originariamente, Xiang Lin Li), matemático chino estudioso del síndrome del corazón roto en los seguros, que quiso aplicar sus conocimientos en la predicción de los riesgos económicos para conocer, por ejemplo, en qué medida la quiebra de una empresa afecta a la probabilidad de otras de no poder hacer frente a sus pagos.

 

En el año 2003, el estudio de Li ya era célebre en Wall Street, y el propio matemático era jefe de investigación de derivados financieros de Citigroup. Hizo una presentación ante cientos de colegas, y su análisis se vio como la panacea: ya no habría riesgos, mediante modelos matemáticos se podían estimar las probabilidades, y se podían empaquetar títulos y venderlos, confeccionando los paquetes de manera que teóricamente se minimizaba el riesgo.

 

Pero la cosa fue a peor, ya que las principales agencias de calificación de riesgo, Moody’s y Standard & Poors, que deberían ser independientes, adoptaron como bueno este modelo, de manera que paquetes de hipotecas subprime o de alto riesgo fueron vendidas como buenas, porque según este modelo matemático el riesgo de impago global era bajo.

 

Es decir, que a esas alturas ningún banco sabía ya si las hipotecas que compraba en el mercado eran buenas o no, porque las propias agencias de calificación seguían este modelo matemático.

 

El final de la historia es bien conocido. Con la crisis, los ninjas de Leopoldo Abadía dejaron de pagar sus hipotecas en masa. A pesar de que según el modelo matemático no había correlación entre el impago de John y el de Bob, con la crisis tanto uno como otro dejaron de hacerlo, y el castillo de naipes se vino abajo.

 

Para más inri, el modelo había sido desarrollado en los años noventa, y con la burbuja especulativa, el mercado inmobiliario tenía un valor muy superior al real, con lo cual las pérdidas que tuvieron que asumir los Bancos fueron mucho mayores.

 

Y en éstas estamos todavía, porque aún hoy en día no se sabe exactamente cuál es la situación real de las entidades financieras.


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Comentarios
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Matías O.   |18-08-09
Buenos días.

Interesante historia, yo tampoco lo conocía, asi como lo del
sindrome de los corazones rotos. Lo que ha sucedido es una falta total de
responsabilidad y de controles a todos los niveles, agencias de clificacion,
gobiernos y diversos entes. Si esto sirve para que ahora se vigile un poco mas
bienvenido sea.
Saludos, Matías
Pablo Rodríguez   |18-08-09
Hola, Matías. Pues sin duda que ha habido fallos en la vigilancia y en el
control de los riesgos, incluso por parte de quienes teóricamente los valoran,
lo cual es especialmente significativo.

Esperemos, tal y como han declarado
algunos dirigentes, entre ellos Obama, que esto sirva -como bien dices- para
mejorar de cara al futuro.

Un saludo
Pablo
Fabián  - en qué manos estamos     |18-08-09
Esto es de locos. Un modelo matemático es esencialmente cuantitativo, pero la
sociedad es esencialmente cualitativa, incluso más allá: emocional. Por eso la
gente compra coches de toda gama, piden créditos para irse de vacaciones,
etc.

Pero por mucho que el modelo matemático diga "misa", cualquier
economista con dos dedos de frente debe reconocer una burbuja cuando la ve, y
sabe que si estalla, arrastra a todos. No unos sí y otros no; si un NINJA ha
dejado de pagar, será porque se ha quedado sin trabajo junto a otros NINJAs como
él, y todos van a dejar de pagar a la vez.

Es decir, puedes mezclar en un
paquete hipotecas buenas con hipotecas malas; pero si haces muchos paquetes de
estos, al final hay demasiadas hipotecas malas en la calle.

Otra cosa es que,
reconociéndolo, miren hacia otro lado, tanto técnicos como políticos. Cada uno
con sus intereses (bonus, votos).
Pablo Rodríguez   |18-08-09
A mí esta historia me parece bastante alucinante, porque además este tipo de
actuaciones basadas en modelos matemáticos llevan décadas funcionando en Wall
Street, y si bien han obtenido algunos buenos resultados, también han tenido
grandes fiascos.

Una de las razones que apuntaba el artículo es que a pesar
de que el modelo matemático era muy complejo y tenía en cuenta muchas variables,
no dejaba de estar pensado de alguna manera (esto te gustará ;-) en "modo
binario" ya que al estar basado en los estudios sobre los seguros de vida,
se basaba en dos únicas opciones: vida o muerte.

Y como bien dices, la
economía es mucho más complicada que todo eso, infinidad de variables
cuantitativas y cualitativas interrelacionadas, lo cual da lugar a infinidad de
combinaciones. Pueden hacerse estimaciones, pero siempre quedará el "factor
humano".

Un saludo, y gracias por tu aportación.
Pablo
Fabián   |18-08-09
Yo creo que el modelo matemático es una excusa, para que las juntas de
accionistas no piensen: "el CEO está diciendo lo primero que le pasa por la
cabeza". 8-)

Por detrás hay mucha información privilegiada y mucho tráfico
de influencias. Por ejemplo, hace unos años la CBS compró "last.fm" por
600 millones de dólares. Puede parecer mucho o poco, seguro que presentaron
muchas predicciones de ingresos/gastos... pero lo que más curioso es que el
responsable de compras en Internet de CBS era íntimo amigo de un alto directivo
de "last.fm". 8-?

Lo que dices que el modelo era binario, denota una
vez más su invalidez para reflejar nuestra sociedad: no somos "Matrix".
8-)
Fabián   |18-08-09
Yo creo que el modelo matemático es una excusa, para que las juntas de
accionistas no piensen: "el CEO está diciendo lo primero que le pasa por la
cabeza". 8-)

Por detrás hay mucha información privilegiada y mucho tráfico
de influencias. Por ejemplo, hace unos años la CBS compró "last.fm" por
600 millones de dólares. Puede parecer mucho o poco, seguro que presentaron
muchas predicciones de ingresos/gastos... pero lo que más curioso es que el
responsable de compras en Internet de CBS era íntimo amigo de un alto directivo
de "last.fm". 8-?

Lo que dices que el modelo era binario, denota una
vez más su invalidez para reflejar nuestra sociedad: no somos "Matrix".
8-)
Pablo Rodríguez   |18-08-09
No sé si excusa, que seguro que también hubo algo de eso, aunque Li llegó a
tener un cargo importante (jefe de investigación de derivados financieros de
Citigroup), así que pienso que realmente se creyeron que con la modelización
habían avanzado tanto que era (casi) infalible.

Me gusta la analogía final,
efectivamente no somos Matrix, pero algunos parece que vivieron en un mundo
paralelo (con jugosos dividendos y bonus, esto también).

Un saludo
Pablo
Fernando López   |18-08-09
Enhorabuena por el post Pablo. me ha parecido interesantísmo. Lo que no acabo de
comprender es cómo nos empeñamos en seguir modelos que son inexactos porque
nunca podrán predecir todas las variables que influyen en la economía y en
nuestras vidas como se ha apuntado.

me da la sensación que la búsqueda de la
perfección muchas veces nos lleva a perdere el norte.

saludos
Pablo Rodríguez   |18-08-09
Gracias, Fernando. Tienes razón, en ocasiones parece que cuando se piensa que se
controla algo es cuando es más susceptible de que falle, quizás sea un problema
de la vanidad humana.

La modelización, por muchas matemáticas que se empleen,
no dejará de ser una estimación de un resultado con base en unas variables
determinadas, o como su propio nombre indica, basándonos en un modelo.

Puede
acertar más o menos en determinadas condiciones, y ser "bastante
fiable", se podrá alcanzar el X por ciento de fiabilidad, pero nunca el
100%.

Por ejemplo, en el caso de la caída del Hedge Fund LTCM, (copio aquí
parte del link que he puesto):

"Para hacernos una idea de la violencia
del movimiento, la diferencia entre lo que pagan los bonos del estado y lo que
pagan los bonos de empresas solventes (swap spread) nunca se había movido más de
2 ó 3 puntos en dos días... pero el 21-ago-1998, se movieron 21 puntos!! Sólo
ese día, LTCM perdió $550 millones. Algo que los modelos matemáticos de riesgo
de LTCM juzgaban como altamente improbable de que ocurriera en toda la vida del
universo, ocurrió en menos de cinco años!!

Me quedo con tu última frase, sin
duda que en ocasiones, como se suele decir, lo perfecto es enemigo de lo
bueno.

Un saludo, y gracias por tu aportación
Pablo
Elric  - .   |09-09-09
Sólo un pequeño apunte: la teoría probabilística sólo dice que la posibilidad de
que ocurra el caso del LTCM es de (por ejemplo)0,000000000000000001% durante un
período de 1 millón de años. El problema es que el millón de años empieza justo
después de sacar la estimación, por lo que puede explotar en la cara del en ese
mismo instante, cómo de hecho pasó. Eso no creo que invalide el modelo, ya que
habría cientos de fondos que se comportarían estrictamente conforme a la
predicción. Lo que no hay que hacer es considerar un modelo cuantitativo
aplicado a un fenómeno cuantitativo cómo la verdad absoluta, cómo bien has dicho
antes
Pablo Rodríguez   |12-09-09
Gracias por tu aportación, Elric, lo has explicado perfectamente.

Yo creo que
los modelos matemáticos, así como las diversas herramientas que se suelen
utilizar en el mundo de la bolsa y de la inversión en general, tienen su
utilidad, pero en el caso concreto de LTCM quizás llegaron a creer en su
infalibilidad y en su perfección (publicitaban que tenían 2 premios nobel, creo
recordar, como si ello fuese una prueba de que no podían fallar), y ese tipo de
creencias puede ser el primer paso hacia un gran chasco, aunque fuese en
principio improbable (otra cuestión sería, además, que el modelo no era capaz de
recoger todas las variables que pueden afectar).

Saludos
Pablo
himikel  - ¡¡Sinrazón especulatoria!!     |18-08-09
Bonito cuento..., pero en mi opinion le falta algún ingrediente, como el de la
abaricia de algunas personas que intervienen en ella, a veces por el interés
personal y otras veces por el colectivo (empresa, sociedad, etc.). No creo que
la culpable sea una fórmula matemática, ni un modelo, estos no dejan de ser unos
indicadores que han de ser debidamente evaluados por personas que toman
decisiones importantes que afectan a otras muchas personas, por lo tanto las
personas con más poder de decisión han sido las más responsables de esta
desgraciada historia, sin olvidarnos de nuestra parte por haber contribuido de
alguna manera en esta sinrazón especulatoria..., ahora cada cual deberá de
reflexionar sobre ello, sin echarle la culpa ni al sistema ni a otros, de lo
contrario no se habrá aprendido y volverá a ocurrir. Yo propongo modificar los
objetivos de ganar la carrera capitalista a cualquier precio, por otros donde la
especulación no tengan lugar, y las personas tengan más valor.
himikel  - re: ¡¡Sinrazón especulatoria!!     |18-08-09
Perdón por mi grave falta de ortografía, me refería a la avaricia..., como se
entere mi antigua profesora de religión... ;-)
Aprovecho para saludar al autor y
a todos los seguidores de este Blog, al que me he suscrito recientemente. Nos
esuchamos :-)
Pablo Rodríguez   |18-08-09
Hola, himikel, gracias por tu aportación.

Desde luego, no he entrado en este
caso en la avaricia que ha provocado todo esto, creo que ya lo he comentado en
alguna ocasión tanto aquí como en otros foros, indudable que esta manera de
operar es simplemente un método, pero lo que subyace debajo es mucho más
profundo.

Sin embargo, en este caso quería dedicar el artículo a comentar
esta otra parte de la historia, que no conocía, y cómo los árboles de la ciencia
no dejaban ver el bosque de la economía.

Y a mayores, algo muy significativo
y paradójico a la vez, en línea con lo que comentas, cómo es posible que las
agencias de calificación basen sus valoraciones en los mismos métodos que los
que intentaban especular, de manera que durante estos años hubo poca regulación,
y la que había se utilizaba mal.

Un saludo, y bienvenido!
Pablo
himikel     |18-08-09
Sí, me parecieron interesantes las interrelaciones que comentaste, para entender
un poco mejor por dentro lo que pasó, pero sinceramente dudo que obtengamos el
material necesario para completar este cuento...

Y sobre la regulación, se
habla mucho ultimamente, pero por todos es sabido que ello conllevaría la
implicación de todas las partes, y no se si realmente hay interés de que eso
ocurra. Si así fuera, entiendo que ello implicaría también un reajuste de los
valores del capitalismo de los últimos tiempos..., y eso suena muy fuerte,
¿verdad?

Gracias por la bienvenida Pablo, salu2 ;-)
Pablo Rodríguez   |18-08-09
Sí, aunque el propio Abadía y otros nos han explicado (http://www.youtube.com/watch?v=_K-Z0N-PhM4), hay muchas cuestiones que resultarán opacas para el público en general,
y decisiones que no se sabrá muy bien quién ha aprobado. La
propia administración Obama, después de comenzar pretendiendo ser muy
estrictos en este sentido, a continuación han ido rebajando un poco el
tono... quizás las cosas no son tan fáciles de cambiar.

Un
saludo
Pablo
Fabián  - el timo de la estampita     |18-08-09
No podemos evitar que un porcentaje de la población, desde curritos a
directivos, intente ganarse la vida "buscándole las vueltas al
sistema".

Debemos intentar que el sistema sea robusto y tenga poco puntos
débiles. Y al mismo tiempo, que sea flexible para no bloquear cualquier
iniciativa "decente".

El problema de la crisis actual no ha sido que
unas empresas han funcionado mal y se han arruinado. Eso ha pasado siempre,
incluso hace poco (Banesto, Enron), y el sistema lo aguanta: algunos se arruinan
pero otros compran sus activos y esto sigue.

La diferencia ha sido que esta vez
los "pecadores" han sido los bancos, y su "penitencia" ha sido
cerrar el grifo de la financiación de todos los demás.

Es como si el
"crash" se lo pegan las eléctricas, y les da por dejar de suministrar
corriente.

Por eso sólo las empresas grandes están aguantando (tienen bastante
músculo financiero), y las demás las pasan "canutas". En países donde
hay muchas grandes (EEUU, Alemania, Francia), van a recuperarse antes; nosotros,
no.

Por tanto, es cierto que hay que mejorar la regulación para evitar que los
bancos y aseguradoras tengan la tentación de volver a hacerlo; pero es más
importante proteger el sistema frente a ellos, tener un "plan B".
himikel     |18-08-09
Buenas Fabián, comparto tu punto de vista, pero voy a abrir una cuestión que
puede resultar polémico por lo que implicaría de ser cierto..., con lo que has
comentado me ha venido a la cabeza una idea que ya me pasó por la cabeza antes
de esta crisis, cuando algunas empresas tencológicas crecían de una manera
desmesurada..., pensaba ¿ hasta dónde van a dejar las empresas poderosas de toda
la vida que cambie el mercado y que entren nuevos poderes en ella? Podría
suceder que las grandes empresas, empezando por los grandes bancos, lo tuviesen
de alguna manera calculado..., me explico, iban controlando su posición de
liderazgo y permitían que otras empresas emergentes entrasen en su feudo, pero
cuando han visto que seguían perdiendo comba han decidido que hay que hecharse a
perder..., para que aguenten solo los más grandes..., no pretendo decir que esta
crisis haya sido calculada, pero si que haya estado de alguna manera
sopesada..., ¿quiénes son los que más y los que menos van a perder en esta
crisis?, quizás nos de alguna pista...
Comparto contigo en que a futuro sería
interesante tener un plan "B", pero ¿cómo encontrar un plan de rescate
ante un fallo inpredecible del sistema?, haciendo un símil con los sistemas
informáticos sería como tener un antivirus para viruses que todavía no han
salido...
Fabián     |18-08-09
No me cuadra: no ha sido una crisis contra los grandes ("sólo" ha caido
Lehman Brothers). Los afectados han sido las clases medias y bajas, tanto
directamente (despidos), como indirectamente (deflación, subida de impuestos
para rellenar las arcas públicas).

Bueno, sí han sido atacados algunos grandes:
los gobiernos, obligándoles a disparar el déficit para, como nos quieren hacer
creer, salvar el sistema.

La burbuja de las tecnológicas fue algo diferente:
pura especulación, una carrera de galgos para ver quién cogía posiciones en la
disparada y disparatada eclosión de nuevas empresas. Las grandes lo vieron, y
tomaron algunas posiciones, pero poca cosa: tenían claro que ahí no había
negocio "de toda la vida".

En cuanto al plan B, bueno, ya no es tan
impredecible que los bancos "fastidien" (con o sin intención): todavía
no hemos salido de ello. Siguiendo tu ejemplo de los antivirus, hace tiempo que
ya te protejen el MBR, mantienen checksum de los ejecutables, etc.
Pablo Rodríguez   |19-08-09
Es posible implementar algún tipo de controles en relación al tamaño, de manera
que no se produzcan fallos porque a las empresas oligopolistas les dé la gana, o
porque haya una empresa "demasiado grande para caer", como ha sucedido
ahora.

En el mundo de la Banca, por ejemplo, en España están las provisiones
anticíclicas instauradas por el Banco de España, que van en función del volumen
de la entidad, y ahora parece que quieren copiar en otros países.

También
había otra propuesta, que me parecía muy interesante, según la cual el
porcentaje de core capital exigido para el Banco iría aumentando a medida que lo
hiciese el tamaño de la entidad, cubriendo de esta manera el riesgo de que
hubiese que rescatar bancos demasiado grandes sólo por el hecho de que por su
tamaño pondrían en riesgo al sistema.

Un saludo
Pablo
Fabián   |19-08-09
Cuando hablo de un planB no me refiero a establecer más y mejores controles
sobre las empresas (que también hace falta), sino a algo que hemos
comentado otro día: resucitar algún banco público o directamente intervernir temporalmente alguno de los actuales.

Parecido a lo que en el pasado se hizo con
Banesto y ahora con CCM. Con una diferencia: el Estado no quiere salvar
la entidad, sino utilizarla como un medio para salvar el país. Y no se
aprovecharía de sus reservas, porque inyectaría dinero público. Se limita
a sustituir temporalmente las directrices de la concesión de
crédito.

Por supuesto es más fácil decirlo que hacerlo; pero me parece
mucho menos arriesgado que gastar "a lo tonto", como estamos
haciendo ahora. 8-(
Pablo Rodríguez   |19-08-09
Estoy de acuerdo con ese plan B, curiosamente un Banco Público aumentaría la
competencia/competitividad de los privados.

Y además, sería un buen
instrumento para canalizar las inversiones, y sería un método más transparente
que el que utilizan ahora para poner el dinero en el mercado.

Un
saludo
Pablo
Fabián  - otra TVE no, gracias   |19-08-09
Ese Banco Público debería desaparecer (o mejor "hibernar") cuando se
recupere la normalidad. No está bien que lo público compita con lo privado
porque no están en igualdad de condiciones, como se ha visto en el agujero de
TVE. 8-(

Por supuesto hay excepciones: la sanidad y la educación, como mínimo.
Pablo Rodríguez   |19-08-09
Es posible que tengas razón, aunque a estas alturas de la película ya no lo
tengo claro, y mira que le he dado vueltas...

Resulta que nos cuentan que se
ayuda y/o rescata a la Banca porque son un servicio esencial, que tiene que
seguir funcionando, el sistema sanguíneo que provee a nuestra economía, etc.
etc.

Si tan imprescindible es, y tiene siempre que funcionar, ¿no sería un
caso claro de necesidad de que exista una alternativa pública?
Sara   |18-08-09
Hola, Pablo, me ha parecido muy intersante esa historia, yo soy fan de Leopoldo
Abadía desde q empezó a aparecer en Buenafuente, es un tío muy majo y que
explica todo muy clarito, como tú, jajajaja.

Yo soy de las que se han
comprado su libro, y no tiene desperdicio, está muy bien, me lo leí en tres o
cuatro días, y eso que no tengo mucho tiempo :p


Lo que no entiendo es como
caen dos veces en la mismas piedras, pero como decia algun comentario, mientras
tnato se enriquecn en el camino.

Sl2, Sara
Pablo Rodríguez   |18-08-09
Hola, Sara. Sí, Leopoldo Abadía ha acercado este farragoso mundo al público en
general, y sin duda que a mí me sirve como ejemplo y guía...

Quizás lo de
caer dos veces en la misma piedra (y las que hagan falta!!) es por lo que
comentas, si por el camino los que toman esas decisiones tienen bonos
multimillonarios, ¿por qué no?

Un saludo
Pablo
Ramón   |19-08-09
Esa idea de predecir el futuro científicamente la leí por primera vez hace 25
años (aunque el libro ya llevaba publicado unos cuantos más), en una de las
obras de Asimov, La fundación (trilogía primero y finalmente una obra de más
volúmenes). La historia gira en torno a la psicohistoria, como una forma de
predecir el comportamiento de grandes masas de gente (aquí podríamos
identificarlas con las empresas), pero esa predición podía venirse abajo por el
comportamiento de un reducido grupo de personas (véase una compañía, una
persona) o porque un reducido grupo de personas conozca la predición en sí misma
y la ataque...

Resulta interesante que el comportamiento de unos pocos pueda
afectar a tantos, de ahí esa obsesión por predecir el futuro. Pero las
decisiones que toman quienes quieren predecir el comportamiento de los mercados
seguro que se ven afectadas por el conocimiento de prediciones realizadas, y al
final los planes no siempre salen como uno espera.
Pablo Rodríguez   |19-08-09
Hola, Ramón. Me parece muy interesante lo que comentas, porque seguramente algo
de eso también ha habido en toda esta historia, los intensos juegos de poder, el
uso de informaciones privilegiadas y demás artimañas seguramente se han
entremezclado, habiendo gente que ha utilizado la información tanto para su
propio beneficio como para fastidiar a los demás.

También es llamativo eso
que comentas, el propio concimiento de las predicciones modifica las decisiones
y finalmente se ven alterados los propios resultados. Curioso, pero real como la
vida misma.

Un saludo
Pablo
Rafael del Barco Carreras  - AVARICIA VS. SAQUEO     |27-08-09
AVARICIA VS. SAQUEO.

LA MADRE DE TODAS LAS BURBUJAS INMOBILIARIAS.



Rafael
del Barco Carreras



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