“Si todos contratamos a personas más pequeñas que nosotros nos convertiremos en una compañía de enanos. Pero si contratamos a personas más grandes que nosotros nos convertiremos en una compañía de gigantes”.
El gran gurú de la publicidad, David Ogilvy, nos enseña que no hay que tener miedo a contratar gente brillante, que puede hacer crecer y desarrollarse a la empresa, y ayudar a sus compañeros y jefes a ser mejores (al igual que resulta más fácil jugar bien al fútbol si juegas en un equipo con Messi y Xavi, por ejemplo).
Para explicarlo más gráficamente, Ogilvy regalaba a cada nuevo director una muñeca Matrioshka (la típica muñeca rusa que tiene en su interior otra más pequeña, ésta a su vez contiene otra más reducida, y así sucesivamente). Al abrir la muñeca más pequeña, se encontraba una nota con el mensaje que se reproduce al principio del artículo.


