En el trabajo se pueden producir multitud de situaciones conflictivas: desde una simple discusión que no llega a mayores, hasta enfados que perduran a lo largo de los tiempos (a veces, por nimiedades, de manera que los contendientes ya ni siquiera recuerdan exactamente por qué están tan enfrentados a la otra parte). Este tipo de batallas pueden llegar a ser muy destructivas, llevando a una situación ganar-perder o perder-perder 699en la que los contendientes defienden su postura hasta límites


