En los tiempos que corren, una de las preocupaciones principales de un directivo –además de la tesorería, cómo no- debería ser cómo anda la moral de la tropa. Muchas empresas están en situaciones delicadas, cercanas al concurso de acreedores, y si los trabajadores están desanimados y tiran la toalla, la posibilidad de evitarlo es mínima.
Que existan pocos medios no quiere decir que el directivo de la Pyme no deba preocuparse por saber cómo está su gente, sino todo lo contrario, que debe hacerlo él mismo.
Aunque no cuenta con demasiadas posibilidades, una muy sencilla –o complicada- de utilizar es la observación. Fíjate en esos síntomas que ofrecen una radiografía más o menos completa de cuál es la
Leer más…Sé observador


